sábado, 1 de septiembre de 2007

DOS HOMBRES HONRADOS


-Buena la haríamos los comerciantes si vendiésemos al precio que compramos, y no lo haríamos mejor los industriales si las primeras materias nos costasen el dinero que sacamos de la producción.
-Harían ustedes un mal negocio, como lo hago yo el día que vuelvo a casa con los bolsillos vacíos.
-Es que yo trabajo.
-Lo mismo digo, y más personalmente que usted, puesto que usted.....
-¡No, señor! Usted roba.
-Según a qué llame usted robar.
-Roba el que se apodera violentamente de lo que no es suyo.
-¡ Ah,vamos! Por manera que el ladrón se diferencia del comerciante en que éste roba pacíficamente. No me negará usted en este caso que el segundo es una decadencia del primero. Ustedes son los ejércitos de mercenarios sin valor para robar a mano airada. Han legalizado la falsificación y el escamoteo. Mejor diría si dijera que han pervertido el arte de robar, y que por antiestéticos, si no por otra cosa, merecerían ir a la cárcel.

El ladrón y el comerciante se levantaron de la mesa sin saludarse siquiera. Al año el uno se encontraba en presidio fuera de la ley por haber robado una cartera, y el otro hacía leyes en el parlamento, porque, habiendo jugado a la baja en combinación con el ministro de Estado, ganó muchos millones y pudo representar al país con el dinero que había quitado a numerosas familias que vivieron después en la miseria.


Fragmento del relato "Dos hombres honrados", de El alma rusa, OCTAVIO MIRBEAU


Una caña de cerveza por la que se paga 1.10 € le cuesta al hostelero 0´05 céntimos; una taza de café supone 1.20 €, y al que nos la pone por delante 0.04 céntimos. Al agricultor le abonan 2 céntimos por cada kilo de naranjas y normalmente no baja del euro. La cajetilla de tabaco cuesta en fábrica 3 céntimos, y se vende en el estanco a 2,50 -€. Y eso siendo negro, que los rubios están más cotizados. Un kilo de tomate cuesta en origen 0,56 euros, y pagamos por ellos 2 euros, y eso si están de oferta. Un pepino genera al agricultor 45 céntimos, y en la tienda tres veces más. Un pimiento verde pasa de los 14 céntimos a los 63 de venta al público... O sea, desde que el producto sale por una puerta hasta que cruza la de nuestras casas en muchas ocasiones hay quien obtiene unos beneficios exorbitantes. Mira que si al final el ladrón que protagoniza este relato de Mirbeau va a llevar razón...
CALLE QUIMERA

No es costumbre nuestra recomendar blogs o artículos, pero hoy nos gustaría hacer una excepción con "La muerte no recita", de Allan García, publicado en http://elceporrolechuguino.blogspot.com/, un vibrante y apasionado alegato contra el amarillismo en la prensa. Sinceramente, nos ha impactado. Si os apetece, daos una vueltecita por su casa, no creemos que os arrepintáis.

46 comentarios:

Arthur dijo...

Ay Quimera, ya cada vez todo es más caro, bueno, no tanto por acá.

Y hablando de ladrones, recuerdo la vez que fui a Orlando (en Florida, U.S.A.), entré a una tienda de souvenirs, tomé uno, y me salí de la tienda sin pagarlo. Y nunca nadie me descubrió.

Saludotes ya brazotes.

Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur

Gusthav dijo...

Esque así pasa, por desgracia parece que todo sube, al rato ya no me va a alcanzar ni para una goma de mascar.

Saludos, abrazos

Nice Day, con toda mi Alma:
Gusthav

Ignatius dijo...

Entiendo lo que quieres decir... pero no es como lo presentas... ;-)

Digamos que cada uno tiene que recibir un justo precio por lo que vende o los servicios que presta... A quién no le gusta vender o cobrar mucho y pagar poco?

No he tenido tiempo para escribir... quizas hoy... :-D

Saludos

Raul Junquera dijo...

Sì, y ademàs està el robo de los empresarios que vigilan con càmaras de seguridad a sus empleados para que no les roben sus productos, unos empleados que si son pillados quedaràn desprestigiados y acusados de ladrones, unos empresarios que no pagan las horas extras, de este tipo de ladrones hay muchos pero a estos no se le llaman ladrones, son empresarios para la sociedad, pero para mì siempre seràn ladrones.El empleado por un simple producto de 0.5ctms. serà siempre un ladròn, el empresario que deja de abonar miles y miles de euros a sus trabajadores por el exceso de trabajo siempre tendrà a algùn comeculos que le invite el cafè y lo suficientemente cobarde para no llamarle LADRÒN.

SALUD Y LIBERTAD!!!!

Manuel Rubiales Requejo dijo...

Bueno, bueno, menudo temazo el de hoy Calle.
La especulación es una suerte de delincuencia ancestral, consentida y, según los analistas de la macroeconomía, un mal necesario para el sostenimiento del sistema...¿Sistema..., qué sistema...? El judeo cristiano, el de las, culturas neoclásicas del Mediterraneo, el sistema que ha transformado el esclavismo ancestral en pseudo derecho del trabajo. No hay dios que quiebre la noria, trabajas para ganar, ganas para consumir, consumes para engordar la plusvalía que va a parar a quienes dan trabajo y sueldo. En el camino se pierde la riqueza que va acumulando la banca y el poder empresarial. Nos hemos convertido en una macro comunidad de consumo, una especie de cooperativa global en donde nuestra única riqueza se mide en el tiempo que no dedicamos al trabajo, el tiempo libre, ese que también, ultimamente, es objeto de mercado. Al final,el salario solo es dinero y reporta una satisfacción inmediata y efímera.
Vino y besos.

Trini dijo...

Es cierto que el que lo trabaja en origen sale perdedor contra el que lo hace al final de la cadena.
La verdad es que abusan de nuestras mermadas carteras y no se ve el final del "robo"...
Pues sí, por qué no va a tener razón el ladrón...

Besos

Calle Quimera dijo...

Sí, Arthur, no hay lugar del globo en que nos escapemos de esa tendencia a la alza de los productos.

Bueno, creo que esa gamberradilla tuya la ha hecho alguna vez todo el mundo cuando era jovencito.. ;-) Pero me temo que ahora todos sabemos lo que hiciste en Orlando..je..

Un besote, y un placer tenerte por aquí.

Calle Quimera dijo...

Y que lo digas, Gusthav; los artículos suben como la espuma, pero los sueldos no lo hacen al mismo nivel. Cada vez tenemos menos capacidad adquisitiva, y en mayor o menos grado es algo que se produce en todos sitios. No nos queda más remedio que apretarnos el cinturón...

Besotes, y nos alegra mucho tenerte paseando por esta calle.

Calle Quimera dijo...

A cualquiera le gustaría comprar barato y vender caro, Ignatius, y engrosar así su cuenta corriente. De hecho, es lo que hacen muchos, pero ahí es donde me parece que ya hay alguien que no está recibiendo lo que es de justicia por el producto que vende o el servicio que presta.

No puedo entender que profesionales como fontaneros, mecánicos, electricistas, etc cobren los precios astronómicos que cobran (el otro día por cambiarme un termo que a mí no me llega en un comercio a 100 euros y al fontanero aún menos en un almacén, y por hora y media de más charla que trabajo me cobraron 400 euros..); tampoco puedo entender que al agricultor le paguen 2 céntimos por un kilo de naranjas y a mí me cueste euro y pico, o dos, o tres si me voy al supermercado del Corte Inglés...

En el camino que lleva muchos productos desde su origen hasta mi casa hay unos cuantos intermediarios que se forran los bolsillos sin mayor esfuerzo, mientras que el que realmente trabaja el producto (agricultor, pescador, operario) con el sudor de su frente apenas le quedan ganancias, cuando no pérdidas. Sinceramente, no creo que sea justo el sistema en que estamos inmersos...

Esta tarde pasaré por tu casita, a ver si hay algo. Siempre es una gozada leerte, y de verdad que se te echa de menos.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Hombre, Raúl, aunque un producto solo cueste 0.05 céntimos no creo que esté bien robarlo.. La cuantía no es lo realmente importante, creo, sino el hecho en sí. Partamos de la base de que el empresario ha de tener beneficios; si no los tiene su negocio no es sostenible porque ha de pagar sueldos, impuestos, material, seguros.. Y además le tiene que quedar para vivir, y para reinvertir en mejoras para su empresa. Si los empleados hurtan productos están produciendo una merma de los beneficios que puede repercutir en el buen funcionamiento de la empresa. Además de que, moralmente, es una mala acción.

Ahora, en lo que te doy la razón plenamente es en lo de las horas extras. Ahí se producen verdaderos abusos, y es un robo a mano armada al trabajador, que tiene derecho a ver retribuidas todas y cada una de las horas que dedica a su actividad. Y es que hay mucho ladrón de guante blanco en nuestra sociedad al que llaman "Señor" y hablan de "usted" con mucho respeto... Demasiados, Raúl...

Un besazo, paisanito

Calle Quimera dijo...

¡¡Uff!! ¿Y qué digo yo ahora, Manuel..? Has hecho un análisis tan lúcido de la sociedad en que estamos inmersos que ya no queda nada que añadir. Solo que, afortunadamente, parte de esa sociedad reacciona y están empezando a tomar auge los movimientos denominados "Slow", que abogan por una ralentización del desenfrenado ritmo de vida y trabajo que llevamos, que lo practican y además con resultados palpables. Hace un par de días mandó Raúl a nuestro correo un PPS precisamente sobre el movimiento slow en Suecia, y era realmente esperanzador ver que es factible e incluso rentable la implantación de este tipo de movimientos. El problema es el de siempre: que aún se ve como cosas de excéntricos y hippies viejos...

O cambiamos o reventamos... Ojalá decidamos pronto cambiar.

Vino, besos y to lo que te dé la gana. No sé cómo lo consigues, pero cada vez que te leo me pones en pie. Quillo, yo te votaba pa presidente... Si un día formas partido, ya tienes una que se apunta.

Calle Quimera dijo...

Mi opinión particular es que sí que tiene razón el ladrón, Trini. Es escandaloso lo que ocurre, sobre todo a determinados niveles, y todos los días lo vemos en los periódicos. Tú, que eres sevillana como yo, sabrás lo que hubo en torno a la Expo, por poner un ejemplo auque esté ya alejado en el tiempo. Para vomitar...

Abusos se producen a diario y en cualquier actividad, y al final son nuestros bolsillos los que se resienten.

Besos.

Paco dijo...

Avalón, haciendo uso de las palabras que nos da el idioma y, mucho más, aquí por la baja Andalucía, diré, certero y sin tapujos: ¡Que me cago en tos los intermediarios que nos tienen pillados por los güevos -u ovarios, precisemos- en forma de cartera!
ABRAZOS

Ashbless dijo...

La diferencia entre el empresario que roba a sus empleados en las horas, despide a embarazadas o impone al mercado condiciones salvajes es pequeña respecto al delincuente sin medios ni plataforma.

Los ladrones, los pícaros y los comerciantes comparten dioses en muchas culturas. La gran diferencia es que el poder legitima las acciones, ya seas una multinacional, un gobierno o un especulador.

No digo esto por quejarme, ni con amargura. En mi tierra, rodeada de huertos de naranjas y limones ya no te dan dinero por tus naranjas, el que envia los jornaleros para recogerlas, se enrrolla y no te cobra por quitarlas de los arboles.

Pero el mercado es un monstruo voraz, una especie de gran Cthulhu que se aparece en los sueños de especuladores y desgraciados, mandandolos a la sagrada misión del baneficio máximo, sin escrupulos ni dudas morales.

Tengo que mirar eso del slow. Por circunstancias no tengo coche, no tengo casa -comparto alquiler- y solo vuelo de vez en cuando. Comprendo que mi caso es extraño - y quizas solo temporal- pero si solo tienes lo que necesitas, tienes lo justo, y eso es casi perfecto.

Este articulo es interesante.
http://www.lavanguardia.es/free/edicionimpresa/20070309/51310728507.html

Un abrazo y genial entrada otra vez. Nos habeis puesto otra vez a pensar...

Calle Quimera dijo...

Jajajajaja.. Me encanta, Paco, y mira lo que te digo: me sumo, hago mías tus palabras una por una. Excepto los güevos, claro, por razones obvias... :-)

Pero bueno, ¿ya se te acabaron las vacaciones? Qué poquito te han durado, chiquillo... Pero si me dejo llevar por el egoísmo no te puedo decir que lo siento mucho, porque ahora podré disfrutar de tus artículos de nuevo.

Espero que al menos estos poquitos días te hayan proporcionado un seguro que bien merecido descanso. Besotes.

Victoria dijo...

Qué vas a contarle a la hija de un campesino de tanta tierra y tan poca plata. Yo he sufrido en mis carnes todo lo descrito, he visto a mi padre llegar día tras día a casa embadurnado de fango seco, con las manos encallecidas y el rostro sudoroso y quemado. He llevado la mercancía a los almacenes y me he encontrado con señoritos enchaquetados de prepotencia, mientras mi padre se quitaba la gorra y ponía cara de cordero degollado, suplicando un mendrugo por su cosecha, nervioso,mientras ellos la examinaban con desprecio.
Aún hoy, ayudo en la recogida de aceitunas, de uvas, de ciruelas y de productos de la huerta y os puedo decir que a pesar de ser un trabajo duro también es reconfortante hasta, precisamente, ese instante en que tienes que pasar por los intermediarios, entonces empiezan las tripas a removerse y te entran ganas de vomitarles encima.
¿Sabéis en qué se está convirtiendo el campo por estos alrrededores?.
En parcelas alambradas, en grandes extensiones de cesped, donde lucen casas maravillosas con piscinas y árboles decorativos. ¡Qué lástima!
Me has emocionado. Besos

nadaquedemostrar dijo...

Es lamentable todo este asunto.
Tantos intereses creados, tanto robo legalizado, tantas bocas cerradas. Deplorable.
Un post bien documentado.

Por otra parte agradezco la opotunidad de habler dado a conocer el fantástico artículo de Allan.

Un beso enorme.

malena dijo...

Hoy escribo muy poquito y es para apoyar la lectura de Allan.Habeis hecho muy bien en recomendarla.Un besito y ya sabeis que os quiero mucho.

yraya dijo...

No te quepa la menor duda que tiene toda la RAZÓN,estamos rodeados de muchisimos de ellos, a veces les votamos y hay a quien le hace ilusión hacerse fotos con ellos y todo, jiji.

un besote

Calle Quimera dijo...

Lo que ocurre con el campo es sangrante, Victoria. A veces veo noticias protagonizadas por agricultores que regalan sus productos apostados en las carreteras, o en las calzadas de las calles, y me pregunto hasta qué punto hay que estar ya desesperados para desprenderse así del producto de su esfuerzo. Supongo que prefieren regalarlo a que se lo roben... Cuando leía lo que percibe el señor que cultiva las naranajas por un kilo de ellas me quedé boquiabierta. ¿Cómo se puede sostener la agricultura..?

No debiera permitirse que unos pocos se enriquecieran de esa manera a costa del sudor de muchos. No debiera.. Claro que dan ganas de vomitar, Victoria, ya lo creo.

Besos. De verdad nos resulta emotivo que te haya llegado el post.

Calle Quimera dijo...

Eso es , Nada: robo legalizado. Ladrones de guante blanco fuera de rejas, institucionalizando y haciendo legal lo que está penado por la leyes. Moral de doble faz.

¿Verdad que merecía la pena leer el artículo de Allan? Era espléndido..

Besos, guapa.

Calle Quimera dijo...

Nos alegramos de que te haya gustado el artículo de Allan, Malena. Tú eres de sus habituales, pero otros de los que transitan por esta calle no, y de verdad que nos impactó tanto que creímos que merecía la pena hacer la reseña.

Besotes, princesa.

Calle Quimera dijo...

Je.. ¿A que sí que llevaba razón el ladrón, Yraya? Si te digo la verdad, la última frase del post era más retórica que otra cosa, y con su mijita de ironía.

Sí, estamos rodeados de ellos.. Compramos sus productos, les admiramos en el Hola, les votamos... Tamos tontos a veces, chica.

Besotes.

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Que temazo...cuantas injusticias no parecen acabarse nunca (no no soy ingenua, ya se que no acabaran...) Y sabes, aquellos ladrones que se enriquezen gracias al trabajo de los otros son los que andan ahi afuera... de seniores respetuosos pretendiendo cumplir las leyes y eticas sociales...

...y gracias por la recomendacion...

Saludos,
Lena

SCD dijo...

Pues si, va a tener toda, y cuando digo toda es TODA, la razón el ladron este.

Ok, voy a pasarme por el blog recomendado, vamos a ver de que se trata.

Saludos amigos!!!!!!

María Narro dijo...

Estamos inmersos en una rueda de consumismo, ganancias y ganancias ilegales, sin principio ni final.

Hay mucha gente que chupa del bote, mucha, pero tb hay transportistas y distribuidores que viven con un honrado y mínimo salario. O Agricultores que venden directamente.

Hay de todo. (y otra vez ten en cuenta que a quien viene a casa a trabajar le pagas el tiempo que esté :(

Un abrazo

pd. teneís algo en mi blog, pero no seguí regla alguna.

El Viento dijo...

Trabajamos prácticamente todos para el del Parlamento. Para el ladrón de guante blanco a quien ya miramos como si tal cosa. Es “normal” que roben. Es “normal”que nos roben. Además, mantener las Estructuras cuestan ¡Un güevo! o ¡un ovario! y mantener a quienes trabajamos en esas Estructuras, también. De ahí el IVA y el VENÍA , Otros Impuestos Indirectos y .... los Directos y la Seguridad Social y los Impuestos Municipales....
Ejemplo: Nómina de un trabajador mileurista por cuenta ajena: A la Seguridad Social : 400 € I.R.P.F : 100 € (aproximadamente ambos dos). Uséase. Pequeño empresario o comerciante: Muerto.

Un beso. El artículo de Allan impactante de verdad y muy triste.

El perro andaluz dijo...

Anduve medio enfermito estos días y recién pude dejar comentario en el poema de Etinarcadia y me doy con la sorpresa que habéis recomendado mi último post. Hace mucho que no me emocionaba tanto. Un orgullo y un honor el que me hacen queridos amigos.
Muchas gracias.
Respecto al post, creo que nunca pagamos el precio justo por nada. Ni los consumidores ni los empresarios. Unos pagamos más y los otros pagan menos.
PD: Creo que con la emoción, me han confundido con el Presidente de mí país, talvez sea un presagio, jajaja.

Mónica Lima Quinto dijo...

Es el precio de vivir en sociedades capitalistas, el comercio, la especulación de precios en TOOODO, es muy frecuente.
Saludos Avalón

Calle Quimera dijo...

Allan,el orgullo y el honor nos lo dan tus palabras siempre sinceras y sin titubeos....salud¡¡.
Si fueras presidente de tu pais por lo menos tendríamos la seguridad que harías lo imposible para evitar tanta injusticia y falsedad...salud¡¡¡

Calle Quimera dijo...

Oye Monica que a mi también me puedes saludar,que no por ser autónomo soy peor persona. Salud.

Calle Quimera dijo...

Yraya,que yo te vi con Sabina y al cantante le encantan los toros....aaarrrrgggg¡¡¡.salud¡¡¡.

Calle Quimera dijo...

ashbless,el capitalismo también caerá y entonces.....Mad max.SALUD¡¡¡.

Calle Quimera dijo...

Lena, tampoco en esta calle pecamos de ingenuidad creyendo que van a terminarse las injusticias, sería llevar la quimera hasta el absurdo... Pero al menos está bien que reflexionemos sobre ellas, que nos concienciemos, que cada vez cueste más trabajo a esos señores a los que aludes actuar como lo hacen, sabiendo que cada vez cuesta más trabajo tomar el pelo a la gente de la calle. Un pueblo educado, informado e interesado en lo que pasa a su alrededor es mucho más difícil de manipular...

Besos, y gracias por visitarnos de nuevo.

Calle Quimera dijo...

Ashbless, has puesto el dedo en la llaga: "La gran diferencia es que el poder legitima las acciones, ya seas una multinacional, un gobierno o un especulador."
Ahí está la clave; robar es robar, pero hay quien va a la cárcel por ello y quien por el mismo tipo de acto llega a consejero o presidente de empresa, por no hablar de otras cosas... No me extraña que empresarios y ladrones tengan los mismos dioses en algunas culturas..

He pinchado el enlace que ponías, pero ya no existe esa página en La Vanguardia. Una pena, seguro que era muy interesante el artículo.

Besotes. Por cierto, me encantó el símil que hiciste con Ctulhu.. Ese Lovecraft me ponía los pelos de punta...je..

Calle Quimera dijo...

Lo mismo creo yo, SCD... En según qué niveles de la sociedad, ese ladrón lleva más razón que un santo.

Besos y..salud!! :-)

Calle Quimera dijo...

Evidentemente hay casos y casos, María; claro que existen profesionales que cobran un salario honrado y mínimo, que tampoco tiene por qué ser tan mínimo, sencillamente ha de ser justo. Pero también existen abusos injustificables, y ahí es a donde vamos. Y a determinados niveles, pa qué vamos a hablar. Si empezamos a hablar de concesiones y suma y sigue...

No, si yo ya sé que a quien viene a casa le pago el tiempo que está, el desplazamiento y lo que se tercie. Pero 300 euros que se llevó limpios el fontanero por hora y media de trabajo, a ver, ¿a cuánto sale la hora de trabajo? A unos 200 euros, más o menos. ¿Quién gana eso? Ainsssssssssss...

Un besito, guapa. Ahora me paso por tu casa, que hoy llevo un día de no parar que ni te cuento. Y mi compañero peor aún...

Calle Quimera dijo...

Como decimos por tierras del sur, Viento.. "el Evangelio". Lo que dices es el Evangelio, la pura verdad. Estamos acostumbrados a ver normal que unos cuantos se enriquezcan a costa del trabajo de otros, de las arcas de las instituciones municipales, autonómicas, etc, etc. Todos sabemos que ocurre, pero lo vemos como un mal sin remedio. Hasta que un día nos hartemos todos y exijamos transparencia y equidad. Una quimera más, supongo...

Era impresionante el artículo de Allan, ¿verdad?


Besos.

Calle Quimera dijo...

Creo que es lo mejor que te he leído, Allan, y mira que he leído bueno... Tratabas un tema muy difícil, por su naturaleza y por lo reciente de la tragedia en vuestro país. Y lo hiciste con mucha valentía y sentimiento. De verdad que nos impactó a Etinarcadia y a mí...

¿Estás ya mejorcillo? Eso espero. Un montón de besos curativos, amigo.

Oye, mira que si un día te vemos de Presi..je..

Calle Quimera dijo...

Llevas muchísima razón, Mónica. Lo que habría que preguntarse es si el precio que estamos pagando no es quizás demasiado elevado...

Un besote, y de parte de mi compañero de blog, coautor del artículo, salud.

Ignatius dijo...

Me alegra que te gustara...

Gracias por tu visita ;-)

Besotes

Fusa dijo...

Me ha encantado la música, quedé abducida por ella, incapaz de concentrarme en el texto :-(

Dejo saludos.

Calle Quimera dijo...

Nos gustó a los dos componentes de este equipo de Calle Quimera, Ignatius... Cuando terminé de redactar el comentario y le di a publicar vi que hacía unos minutos había entrado mi compañero de blog, y básicamente habíamos coincidido en lo mismo. Es lo que despertaba tu post, ganas de quedarse con él y releerlo con frecuencia.

Besos, Ignatius, y de parte de Etinarcadia, salud. .-)

Calle Quimera dijo...

Saludos, Fusa, bienvenida a esta Calle.

Mónica Lima Quinto dijo...

¡Disculpá por la omisión Etinacardia!, lo que sucede es que me confundo, Avalón me dijo que si firmaban Calle quimera era ella y si firmabas tu.... eras tu, por ello solo la mencioné a ella.
Avalón: un amigo me decía ¡bienvenido al mundo real!, yo te digo ¡bienvenida al capitalismo!, en nuestro entorno guatemalteco y en méxico se maneja mucha especulación de los precios, aún cuando son elevados, al comerciante no le interesa, lo que le importa es obtener GANANCIA.
Saludos a ambos

Calle Quimera dijo...

Igual me expliqué mal la otra vez, Mónica... Te cuento: cuando la firma es de Avalon esa soy yo. Etinarcadia es mi compañero. Y si la firma es Calle Quimera el post está hecho a medias.

No creas que solo en Guatemala y México se maneja especulación, ese es un mal endémico de la mayoría (si no todos) los países desarrollados o en vías de desarrollo. Se mira solo el beneficio inmediato, sin importar el daño que se causa, entre otras cosas, al medio ambiente. Y ya están empezando a verse las consecuencias del deterioro a que está siendo sometido..


Besotes, Mónica.