domingo, 9 de septiembre de 2007

TEQUILA (I)

Al entrar en el pub el calor le dio de plano, casi como una bofetada. El ambiente estaba cargado allí dentro, enrarecido por el aire acondicionado y el humo del tabaco. Había mucha gente, sería difícil encontrar un sitio libre... Escudriñando rincón por rincón al fin vio una mesita desocupada y se dirigió rápidamente hacia ella. Se quitó el abrigo, se sentó en uno de los silloncitos, dejando en el de al lado el gabán cuidadosamente doblado, y se dedicó a pasear la mirada por el local mientras esperaba que se acercase algún camarero. Sí, había ambientillo... Sonaba un tema de moda, con el volumen justo para no apagar el de las conversaciones, y todas las mesas estaban ocupadas por parroquianos que charlaban animadamente. Había tenido suerte encontrando una libre... La iluminación era agradable, tenue pero suficiente, la decoración sencilla y elegante, y las paredes forradas de madera le daban un aspecto muy cálido al local. Nunca había estado en ese pub, pero le gustaba, tendría que venir más veces.

Sus reflexiones fueron interrumpidas por una joven y guapa camarera, que le preguntó obsequiosamente qué deseaba tomar. La miró con fijeza de arriba abajo, casi con descaro.

-Tequila, preciosa -contestó, sonriéndole insinuante- Y unas almendritas saladas, saladas como tú.

La chica, acostumbrada a requiebros de los clientes, le devolvió una vacía y mecánica sonrisa y se retiró. Acomodándose mejor en su silloncito, Jorge se ajustó el nudo de la corbata, quitó una imaginaria mota de su pantalón y sus ojos continuaron recorriendo el local, con una expresión complacida en su rostro. Presentía que tendría suerte esa noche con alguna chica. Estaba animado; ya era el tercer pub que visitaba, y desde luego el tequila que le traía la camarera en esos momentos no era lo primero con un elevado número de grados que trasegaba esa noche. Unos cuantos vinos y vasos de ron habían ya precedido al tequila que acababa de pedir. Sentía un optimismo casi rayano en la euforia, y no sabía muy bien si eran los efectos del alcohol que llevaba consumido o una especie de pálpito, pero algo le decía que aquella noche iba a tener buena caza.

- Aquí tiene, señor, su tequila y las almendras.

La chica se inclinó ligeramente para depositar la bebida sobre la mesa, y Jorge dirigió la mirada con cierto descaro a su generoso escote, gesto que no pasó inadvertido para ella.

-¿A qué hora sales esta noche, guapísima?

- Muy tarde, señor, a la hora de cierre. Viene mi novio a buscarme.

Sin mediar más palabras, la camarera se encaminó hacia otra mesa desde la que la llamaban. El ligerísimo rictus de fastidio desapareció al instante del rostro de Jorge. En realidad, tampoco esperaba tener éxito con aquella proposición... Encendió un cigarrillo con la misma expresión de complacencia de antes, y mientras arrojaba lentamente bocanadas de humo, recreándose en las volutas que salían de su boca, continuó dejando pasear la vista por el local. Estaba lleno, no cabía un alfiler. Sus ojos se detuvieron de repente en un mujer que estaba en la barra, bebiendo algo que parecía ser un whisky. Con aire totalmente ausente, la mirada de la mujer no se apartaba de los cubitos de hielo que flotaban en su vaso. Estaba sola, era obvio, y Jorge la consideró un buen objetivo. No era excesivamente joven, debía de rondar ya los 40, pero su rostro aún mostraba un atractivo considerable, y aunque con algunas redondeces de más, tenía un cuerpo apetecible.

Con tal fijeza recorría su vista la fisonomía de la mujer que ella debió de notarlo, porque en un momento determinado se giró levemente y sus miradas se cruzaron. Jorge esbozó una amplia sonrisa, y levantó su vaso como iniciando un brindis. Ella sonrió de forma desvaída, y volvió a concentrarse en su vaso.

Pero él no estaba dispuesto a renunciar con tanta facilidad. Manteniendo aquella sonrisa suya que tantas veces había ensayado ante el espejo hasta perfeccionarla continuó contemplándola con la misma fijeza, hasta que ella volvió a mirar hacia él. Los ojos de Jorge expresaban una clara invitación que, por unos instantes, pareció que ella iba a declinar. Pero la mujer debió de pensárselo mejor, porque de repente, vaso en mano, se dirigió a la mesa.

- ¿Me permites sentarme?

- Por supuesto.. Los silloncitos te resultarán más cómodos que esa banqueta de la barra.

Jorge desplegó todas su artes de seducción, que no eran pocas, en la conversación que se inició a renglón seguido. El instinto y la experiencia le decían que no era aquella de las mujeres que se conquistan con facilidad, y le sorprendió viva- y gratamente- que tras un par de horas de charla y alguna copa más ella aceptara su proposición de ir a concluir la velada al hotel que había al final de la calle.



AVALON

48 comentarios:

Arthur dijo...

Ay Dios, ese Jorge sí que era un briago, además se le nota la urgencia que tenía de tener una mujer.

A ver, y después de que se fueron al hotel a consumar lo que habían iniciado, se casaron? tuvieron hijos? Porque si no, ambos cometieron un pecado.

Otra cosa, a un lado de ésta libreta, abajo de donde dice "Ver todo mi perfil" veo unas fotos, son ustedes?

Y lo del robo del souvenir que les platiqué hace un par de posts, ya tiene años, ya ni quien se acuerde de eso, por eso se los dijes acá entre nosotros, entre amigos.

Saludotes y abrazotes

Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur

P.S. Necesito que salven 5 vidas, vayan a mi libreta para que vean de qué se trata.

Gusthav dijo...

Yo estoy de acuerdo con Arthur, mirá que mirarle el escote a la camarera con las peores intensiones, pero como ella ya tenía novio, por eso se fue contra la mujer que estaba en la barra. Ese Jorge sí que es un cerdo.

Y yo también deseo saber si los de las fotos que dice Arthur son ustedes, porfa.

Saludos y abrazos

Nice Day, con toda mi Alma:
Gusthav

P.S. Sí, vayan a la libreta de Arthur porque hay 5 vidas en peligro.

Raul Junquera dijo...

Bueno, yo no veo ni la urgencia de tener una mujer ni que Jorge sea un cerdo, la contestaciòn de la camarera suele ser la normal de cuando no le cae bien un cliente pero debe tratarle con educaciòn y la actitud de la chica de la barra ¡¡chapò!!, ¡què pasa?, posiblemente ella iba por el mismo camino que Jorge y tambièn antes preguntò a un camarero que a què hora salia y el camarero le contestò que tarde y ademàs le venia a buscar su novio, porque era gay, y quizàs ya venìa de otros lugares donde quiso conquistar algùn que otro galàn, pero solo la timidez que perdiò despuès de varios tragos por diverso lugares hizo que se lanzara de lleno a Jorge, que al fin y al cabo seguro era lo que andaba buscando desde que saliò de su casa, y al igual que muchos hombres despliegan sus artes de seducciòn muchas mujeres necesitan del estìmulo suficiente para llevar a cabo sus conquistas con un vaso en mano. Las dos formas son muy vàlidas en este mundo y el final de esta historia no es màs que la pura y viva realidad de lo cotidiano de los bares nocturnos donde se encuentran personas solas con un inmenso deseo de acabar la noche revolcados entre las sabanas de algun hotel de al final de la calle..... en este caso de CALLE QUIMERA.

PD. Muy bien relatado Avalòn, para incluirlo en un guiòn de alguna pelìcula de ALLAN.

SALUD Y LIBERTAD!!--HE DICHO--

nadaq dijo...

...me sentí jorge, la camarera, y la chica de la barra.

...y ahora estoy deseando que llegue la segunda parte.

Hermosa manera de relatar.

Malena dijo...

Me has hecho entrar en el ambiente de tal manera,que puedo ver al resto de los personajes e incluso a aquel viejo pianista que tocaba sus penas al piano.Recreas los ambientes y los personajes de una forma exquisita.Un beso muy grande,Avalon.

yraya dijo...

Me ha gustado muchooooo.
Jorges de estos hay muchos (sin ánimo de ofender) me refiero que esto es un clásico en los tios, esa manera...

Calle Quimera dijo...

Pues me temo que ni se casarán ni tendrán hijos los personajes de este relato, Arthur. Jorge solo busca lo que busca: pasar un buen rato con una chica, y ella..bueno, se verá en el siguiente y último capítulo.

Lo del souvenir se quedó entre amigos, no te preocupes que de aquí no va a salir.. ;-)

Un besote, Arthur. Veremos qué se puede hacer por esas cinco vidas...

Calle Quimera dijo...

Es que hay hombres que son auténticos Tenorios, Gusthav, y solo buscan lo que buscan. También hay mujeres que buscan lo mismo respecto a los hombres, no creas...

No te preocupes, pasaremos por la libreta de Arthur.

Un besote.

Calle Quimera dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en tus planteamientos, Raúl, este es un tema del que una vez hablamos en tu blog y ya expuse mi opinión al respecto. A mí me parece lícito que tanto hombres como mujeres satisfagan una necesidad de sábado noche. Mientras no haya engaños y tanto el chico como la chica sepan a lo que va el otro y sea lo que ambos buscan, por mí perfecto.

Pero el caso que desarrolla este relato se aparta un poco de esa línea.. Jorge es un profesional del ligoteo, de esos que únicamente ven en la mujer un objeto de placer. Y la chica no iba buscando nada, sencillamente se lo encontró. Por ahora no te puedo adelantar nada más, o me cargo el segundo y último capítulo.. ;-) je..

Un besote, rey.

Calle Quimera dijo...

Pues en un par de días llega el final de la historia, Nada. Me alegro muchísimo de que te haya gustado.

Por cierto, la canción que suena de fondo se llama The Dawn, pero ni idea de quién es. Me la mandaron por correo, sin título, y ahora no recuerdo si fue Etinarcadia u otro amigo... En cuanto pille a mi compi le pregunto.

Besitos, guapa.

El Viento dijo...

Hay quien busca y hay quien encuentra. Aunque sean unos efímeros momentos de pasión o ternura. O ambas. Coincido en que has recreado muy bien el ambiente y el relato.

Un beso, Avalón.

Raul Junquera dijo...

AAAAHHHHHH!!!!!,¿ que esto iba por partes?, ya notè yo que era muy sencillo para mi, al final como siempre soy un bruto y no me doy cuenta de nà, pues nà hija a esperar la segunda y ùltima parte, pero ya puesta podrias extenderlo un poco màs, ta guay!!.... si lo llego a saber me guardo el comentario pal final, jaja, y yo que pensè que despuès de lo del hotel cada uno pa su casita...... a ver que pasa, no nos deje intrigaos muchos dias.

pd. ¿no podrias adelantarme algo por mi correo privado?, es que soy mu curioso, jajaja

BESOTES.

Calle Quimera dijo...

Gracias, Malena, de verdad... Intentaba recrear lo más fielmente posible la atmósfera de ese local, pero tampoco quería extenderme demasiado porque los blogs no son los sitios más indicados para ello. Tenía mis dudas sobre si lo habría conseguido, así que te agradezco muchísimo tus palabras.

Un besote, gemelita.

Calle Quimera dijo...

Sí, Yraya, Jorges hay a montones. Y lo digo igual que tú, sin ánimo de ofender... Este no es el chico que sale de vez en cuando simplemente a ligar, es un verdadero profesional de la "caza mayor", sin ningún tipo de escrúpulos. Pero me callo, que ya me estaba adelantando al capítulo final...

Besotes.

Calle Quimera dijo...

Es verdad, Viento, hay quien busca efímeros momentos de ternura, pasión o incluso solo placer. Y todo ello es lícito. En este caso, Jorge solo busca satisfacer su ego. Y sus hormonas, claro, sin preocuparse de nada más.

Gracias por tus palabras, un besote.

Calle Quimera dijo...

Jajajajaja... ¿Bruto tú? Sabes más que las magras, Raúl, que ya me he dao cuenta por los comentarios..je.. Lo que pasa es que te has despistado con el (I) del título, y como además procuré terminarlo de manera que no quedase como esas series de televisión que te cortan en lo mejor el capítulo... Es que me da mucho coraje de eso, y lo que intenté es que cada una de las dos partes pareciera independiente una de la otra.

Na, en un par de días pongo el siguiente capítulo. ¿Que me extienda más? ¡Si casi me cuesta un disgusto con Etinarcadia! Jajajaja... Como todo lo que se publica o lo componemos entre los dos o nos consultamos cuando el artículo lo ha compuesto él o es mío, cuando le mandé el relato casi me da un coscorrón por lo largo que es. Pero luego me dio vía libre... Es un cachito de pan.

Enga, te doy una pista por correo en un ratito que me voy a cenar ahora.... ,-)

Besotes.

SCD dijo...

Siempre hay un roto para un descosido y si ambos apagaban mutuamente sus necesidades pues que bien ¿no?... pero me da a mi que esto va a ir por otro lado y que esta era la parte "normal" y "sencilla" de la historia y que en la próxima estará la sorpresita ¿verdad?
Bueno a esperar el meollo del asunto ;-)
Saludos amiga!!!!

txanba dijo...

sugerente, siempre he querido que alguien me intuya sentándose a mi lado, en un bar o una mesa sola, pero que sienten y tiemblen las palabras con los dos. precioso, y lo dicho, sugerente y engancha.

un abrazo.


tx.

kaekum dijo...

A tontas y a locas, que se suele decir.
Pero el tequila, ¿era en chupito, o en vaso largo con hielo?
No puedo con el tequila. Cuestión de recuerdos, supongo.

Muy sugerente Avalon, me encanta esa atmósfera.
Saludos.

G.Ruiz dijo...

Excelente relato, una historia que se hace real cada fin de semana, para algunos siempre hay alguine buscando ligar ya sea hombre o mujer, te lo dire por experiencia.
saludos

Victoria dijo...

Pues yo encuentro el relato muy sigestivo. Prefiero esperar a la segunda parte y que seas tú, Avalón, la que nos descubras realmente quíen son estos personajes y a causa de qué están en escena, a dar conclusiones sobre el tema del ligoteo, el machismo, el placer y todas las demás cuestiones, porque en realidad, a veces nos precipitamos a opinar sin conocer detalles.

Besotes

Miguel Schweiz dijo...

Hala, no nos vas dejar así Quimera, desde ya te advierto que me has dejado con una intriga muuuy elevada, por no decir total. Jo, supongo que el relato sigue ¿Sí?
Besazotes (Está buenísimo...) :)

Ignatius dijo...

Supongo que, en el fondo y entre líneas, se trata de una triste historia... para Jorge, para la camarera y para la mujer...

Pero me ha encantado el relato...

Gracias por tu visita

Besos

El perro andaluz dijo...

No Avalon, así no vale. Me has dejado con la miel en los labios:)
No voy a pensar en cómo podría acabar la historia, pues de seguro me sorprenderás.
Un gran beso y no tardes mucho ¿si?
:))

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Que bueno!!! Me has dibujado con tus palabras toda la historia, he podido ver la escena completa. Me he quedado intrigada con la segunda parte, aunque la verdad me sorprendio que la chica se fuera tan rapidamente con Jorge (que por cierto me cayo un poco mal por creerse un Don Juan...) pero bueno...volvere a ver cuando viene la segunda parte...

saludos

El antifaz dijo...

Estas cosas pasan de verdad o solo en el blog Quimera? Dime que esto es producto de tu imaginación y la mía.
Un beso bien escrito (como tú haces).

Trini dijo...

Qué fácil lo tienen algun@s...

Bueno, espero que este relato tenga continuación, nos has dejado con la tequila en los labios:):):)

Un abrazo

María Narro dijo...

Está muy bien escrito y engancha.
¡a por la segunda!
Besos.

Calle Quimera dijo...

Pues llevabas toda la razón del mundo, SCD, esta solo era la introducción, la puesta en escena. El meollo está en la segunda parte de la historia.

Besotes, amigo.

Calle Quimera dijo...

Hay maneras y maneras de que nos intuyan y se sienten a nuestro lado, Txanba. Algunas no muy agradables, la verdad. Pero la que tú mencionas.. ay, la que tú mencionas...

Besos, y gracias por tus palabras.

Calle Quimera dijo...

No entiendo mucho de alcoholes, Kaekum, pero digo yo que sería en vaso largo y con hielo... Jamás he probado el tequila, pero por lo que me han contado tampoco tengo excesivo interés..

Besos; espero que no te defraude el siguiente capítulo.

Calle Quimera dijo...

Así que lo sabes por experiencia, ¿no, Gustavo..? Ay, pillín, pillín..je.. Pero estoy segura de que tú no eres como Jorge.

Besotes.

Calle Quimera dijo...

Qué bien puesto está en tu blog ese "Hálitos de lince", Victoria... Esta no es en realidad una historia de ligoteo, ni de machismos, sino de paisajes humanos, de actitudes, de impulsos...


Besotes.

Calle Quimera dijo...

Sí, Miguel, el relato sigue un capítulo más. Me hubiese gustado publicarlo completo, pero me pareció excesivamente extenso. Todos andamos siempre escasos de tiempo, y preferí fragmentarlo en dos partes.

Besotes.

Calle Quimera dijo...

La camarera solo era un personaje secundario, Ignatius. Pero sí, es una triste historia para la mujer y para Jorge. Solo que ella lo sabe. Jorge no...

Besos. Y no hay nada que agradecer por la visita; ya te habrás dado cuenta de que es un placer para mí meterme en tu casa de vez en cuando.

Calle Quimera dijo...

Allan, es lo que le decía a Miguel, me pareció muy largo el relato para publicarlo en un solo post. Mañana, el desenlace. Aún estoy me queda por preparar para subirla al blog la canción que me sugirió la historia, y buscar las fotos adecuadas. Los días tendrían que durar 36 horas al menos.. Y aún así, seguiría faltando tiempo para todo lo que queremos, seguro..

Besotes, amigo.

Calle Quimera dijo...

La chica del relato no es de las que ligan a la primera de cambio, Lena, y menos aún de las que se van al hotel de enfrente con el chico esa misma noche. Pero lo hace... Mañana, el final.

besos.

Calle Quimera dijo...

No te puedo decir lo que no es cierto, Antifaz. El relato me lo sugirió una canción de Café Quijano, pero la historia no es de las que solo es posible que transcurran en esta Calle, ni en tu imaginación o la mía. Las motivaciones de ambos personajes están a la orden del día, aunque luego en la vida real cada cual lo resuelva a su manera.
Pero no te diría yo que lo que desarrolla "Tequila" no haya ocurrido en el mundo de ladrillo más de una vez. Y más de dos..


Un beso no tan bien escrito como los tuyos, pero haciendo lo que se puede. :-)

Calle Quimera dijo...

A veces sí, Trini, a veces algunos lo tienen fácil, y a veces esa facilidad solo es producto de la buena suerte del uno y la mala suerte de la otra.

Si te has quedado en el tequila en los labios, espero que al menos sea una bebida de tu agrado.. ;-) Mañana termina la historia. Besos, guapa.

Calle Quimera dijo...

Muchas zenkiu, María; la opinión de una escritora es siempre de agradecer. Na, mañana terminamos.

Besotes.

Paco Rodríguez dijo...

Me ha resultado curioso, pero a la vez real, la típica estampa del frustrado galan y de la solitaria dama.

No se, quizas esta primera visualización nos depare algo mas que una noche.

Calle Quimera dijo...

Galanes y damas solitarias hay muchos, Paco, lo sábados noche están llenos de ellos. Lo que ocurre es que no suelen ir más allá de eso, de una única noche.

Besos, es un placer tenerte por aquí.

elsacelsius dijo...

Hola
Te dejo un regalo: tienes que recoger tu premio en esta dirección.
http://elsacelsius.blogspot.com/

MentesSueltas dijo...

Te abrazo
MentesSueltas

Calle Quimera dijo...

Te lo agradecemos de todo corazón, Elsacelsius, y te reiteramos la enhorabuena por el tuyo, que has querido compartir con nosotros

Un beso y un abrazo.

Calle Quimera dijo...

Te devuelvo el abrazo, Mentessueltas. Todo un placer poder hacerlo.

G.Ruiz dijo...

Avalon querida, jajajajaja creo que se entendio mal, lo se por que me he topado con cada conversacion cuando salgo a algun Pub, y siempre voy acompañado de la mujer mas hermosa despues de mi Madre.

Ana R dijo...

Un Jorge hambriento que me intriga...Voy a por la segunda.

Un abrazo