miércoles, 28 de febrero de 2007

NOCTURNO


La noche va desgranando sus horas, y las manecillas deambulan lenta y perezosamente circunvalando la esfera del reloj, como sin ganas. ¿Cuántos años llevaré viendo ese reloj...? Demasiados... Creo recordar que ya estaba en casa de mi abuela antes de ir a hospedarse en la de mis padres, y después en la mía. Ha contemplado mis trenzas, mi primer sujetador, ha sentido clavada en él mi mirada ansiosa e impaciente esperando la hora de la cita diaria con mi novio, creo que incluso se ha encogido en la mesa sobre la que descansa, amedrentado, al ver aproximarse las manitas curiosas de mis hijos cuando eran pequeños... No pude evitar mirarlo cuando descubrí ante el espejo la primera línea de expresión en mi rostro, y ya no tardará demasiado en ser testigo mudo de la primeras hebras blancas que algún día asomarán entre mis sienes, plateando el dorado oscuro de mi pelo.

Casi inconscientemente, mis labios tararean el bolero de Armando Manzanero..."Reloj, detén tu camino, porque la vida se acaba..." Pero no, el reloj no se detiene, avanza inexorablemente, y no consigo rehuir el pensamiento de que no hay ya tiempo ni posibilidades de vivir esa vida como desearía... Ojos que no ven, corazón que no sufre, quien no tiene inquietudes no se siente contrariado si no puede satisfacerlas. Quien no ama la existencia a tope y ansía estrujarla entre sus dedos no se siente decepcionado cuando la ve escaparse entre ellos sin haber podido probar apenas nada cuando intentaba acercar la boca para bebérsela...

Querría levantarme por la mañana y ser el peón más activo de la vida, participar en cuantas posibilidades ofrece, experimentar toda la gama de sentimientos y sensaciones posibles, caer rendida por la noche sabiendo que no me he perdido nada... Amo la vida con toda mi alma, estoy enamorada de ella; sigo sorprendiéndome, como si contemplara el milagro por primera vez, con la belleza de un sol que se va ocultando en el horizonte entre nubes de sangre, me sigue embriagando el olor de las flores, o el de la tierra mojada, continúo cerrando los ojos para imbuirme de la caricia de la brisa en mi piel como si nunca lo hubiera experimentado... Quisiera poder viajar con frecuencia para conocer cada resquicio de este mundo, hasta que no hubiera piedra debajo de la cual no hubiese mirado; desearía tener tiempo para leer todo lo escrito, todo. Para saber... Querría emborracharme de cuanto es posible conocer, hacer, vivir y sentir en este mundo, morir cansada, tranquila, con una sonrisa, sabiendo que he vivido...

Ya sé que es una utopía, claro que lo sé, pero ya me gustaría a mí...
De todas formas estoy viva, y eso es lo importante, ¿no? Mientras hay vida hay esperanza de que las cosas cambien; claro que todo puede ir a peor, pero ¿y si vira a mejor, qué…? Por lo menos estamos aquí para no perdernos la oportunidad, y eso no lo pueden decir los coleguillas que crían malvas en un camposanto...


AVALON

11 comentarios:

Maria dijo...

Hoy me dediqué a leer los blogs de desconocidos/as para mi y como me he llevado la sorpresa de conocer el tuyo, el de miguel (donde se posa el sol)y me he quedado maravillada con las escrituras tan envolventes, ligeras y profundas, hirientes y por demás fascinantes.

Sueños y quimeras son de las cosas que nos mantienen con vida.

me gusta como blogueas, sigue soñando!!!!!!!

Besos con sal
La Negra

Calle Quimera dijo...

Pues de verdad que estamos encantados con que hayas recalado por aquí.Bienvenida a esta Calle hecha de sueños, quimeras, anhelos...

Muchas gracias por tus amables palabras, María, besos para ti también.

Calle Quimera dijo...

María, no puedo acceder a tu blog, me dicen que el perfil aún no está disponible. ¿Podrías poner algún otro enlace?

Saludos de nuevo.

Mundo Paralelo dijo...

A veces perdemos la vida mirando como pasa el tiempo y se nos olvida vivir.
tu relato nos regresa a enfocarnos en lo importante.

SCD dijo...

La VIDA es para VIVIRLA y VIVIRLA a tope y disfrutar de cada momento.

Excelente post, como siempre.

Saludos!!!!

Maria dijo...

No tengo blog.

La negra

Calle Quimera dijo...

Llevas toda la razón, Freddy, nos limitamos a ver pasar el tiempo, y con él pasa la vida. Y las horas que se fueron ya no vuelven.. Lo malo es que de eso nos damos cuenta tarde.

Saludos.

Calle Quimera dijo...

Exacto, SCD. Tendríamos que bebérnosla a tragos largos, sin parar... Solo hay una, al menos que sepamos, y merece la pena sacarle jugo cada día de los que estamos aquí.

Saludos.

Calle Quimera dijo...

Es una pena, María... He leído tus comentarios en el blog de Miguel, y sinceramente creo que podrías decir mucho, y bien. Si un día te decides, déjanos la dirección, ok.?

Besos.

Jabi.- dijo...

Me encantaria detener el tiempo, voverle atras y revivir momentos o porque no para no cometer errores de los que ya aprendi. Sera cierto que la vida es tan corta como todos dicen? ... yo no creo, la vida es eterna, estoy seguro, almenos es mi deseo y asi soy feliz.
Cada dia me sorprende mas la lectura, como nos transformarnos en esos 5 o 10 minutos que nos damos para leer y releer un texto, como uno en 10 minutos logra conocerce tanto.

Calle Quimera dijo...

Los momentos que nos marcan nunca se van, Jabi, ahí permanecen, para lo bueno o para lo malo. Mejor que mirar atrás, siempre poner la vista en el horizonte, al frente, y más a tu edad. Ahora mismo tienes por delante esa eternidad que deseas, así que aprovéchala.

Leer enriquece, nunca dejes ese hábito. Cultívalo cuanto puedas.

Saludos.