miércoles, 25 de abril de 2007

A MIL AÑOS LUZ


Si hay una banda de rock que haya roto moldes en su momento es 091, a mi juicio la mejor que ha dado nuestro país. Cuando Etinarcadia me los "presentó", hace unos años (gracias, compi...), me resultó sorprendente saber que algo como lo que ellos hacían se había podido abrir paso en la década de los 80, fundamentalmente asentada sobre lo insustancial.

Granadinos, liderados por José Ignacio Lapido, desgraciadamente dejaron de existir como grupo en 1.996. Fueron un paréntesis de lirismo y buena música en el panorama facilongo, intrascendente y comercial de buena parte del pop y el rock españoles de los 80, de aquellos años de chim-púm en que las aspiraciones más elevadas que podían leerse en la mayoría de las letras iban desde ese

"Me tumbo en la hamaca

pues no quiero trabajar

Oh nena, dale al pay pay

que me voy a asfixiar"

o

"Ey...yo te invito a una copa o dos, porque yo

soy el más grande, yo soy el mejor

tengo un Porche en la puerta que no está nada mal"


ambos de Objetivo Birmania, a esta otra de Olé Olé:


"No controles mi forma de bailar

porque es total y a todos les excita

No controles mi forma de mirar

porque es total y a todos enamoro"


pasando por aquellos Hombres G que no tenían tampoco mayor pretensión que quitarle el sujetador a la chica de ya ni recuerdo qué canción o echarle polvos pica-pica al que le había birlado a la novieta.

El currículo de José Ignacio Lapido, guitarrista, vocalista, compositor y alma de 091, llenaría páginas, pero a modo de resumen podríamos decir que ha escrito guiones para TV, piezas de teatro, poesía, crónicas y artículos periodísticos y que compone música y letras para grupos, además de para banda sonoras.

Lapido es un compositor de temas "con mensaje", pero en absoluto dogmático ni panfletario, ha tenido siempre un discurso propio, sincero y coherente. Es malabarista de metáforas, como he leído por ahí, poeta triste de la vida, de la calle... Perdedores y personajes marginales deambulan atormentados, como sin norte, por sus letras, enredados en vibrantes notas escupidas con rabia y a veces desesperación por guitarras eléctricas y baterías, convencidos de que la felicidad no es más que una entelequia en una sociedad ahíta de mentiras y falta de revolución, en la que el ángel de la guarda de cada cual está por ahí perdido, esnifando cocaína. ¿Dónde, pues, la salvación? Si un día creyeron que al menos el amor vendría a redimirlos, no tardaron en darse cuenta de que también él suele pasar de largo. Vagan desorientados por laberintos de tormentas mentales, intentando bordear arenas movedizas sin conseguirlo casi nunca, escupiendo contra el viento, buscando sin encontrar, errando por caminos equivocados, fluctuando entre la cumbre y el abismo...

Son las de Lapido canciones de cuna y rabia, protagonizadas por personajes que se arrastran entre el agnosticismo, el escepticismo, los anhelos frustrados, la desesperación por el tiempo que pasa… Muchos de ellos, como antes decíamos, marginales, pero a los que este bardo urbano reviste, como dice él mismo, de una cierta dignidad poética, de un estoicismo que los distancia del victimismo típico.


Generalmente los dedos del granadino relampaguean sobre cuerdas de guitarra para extraer sus punzantes notas, y arrancar de cuerdas y notas a personajes atormentados y heridos enhebrados en ellas. Pero en ocasiones esos dedos se remansan en acústicas o eléctricas que alumbran hermosos arpegios punteados, acompañados de lentas baterías y teclados que van dejando caer sus notas como tintineantes gotas de agua... Y la música se hace poesía, y la letra más... Poesía intimista, como la de "A mil años luz", una de las más bellas canciones de Lapido y que para mí posee unas connotaciones especiales.




He visto tu cara ardiendo en un lienzo de agua

y me he sumergido en un sueño sin poderte tocar

formando un mosaico de sombras,

buscando a ciegas lo que sé que no está.


He acariciado siluetas danzando en la niebla

he atesorado los días que te vi sonreír

así se hace eterno el instante,

la última página antes del fin.


Aunque te sueño en azul

ando perdido en un juego de espejos

sigues estando tan lejos

a mil años luz

a mil años luz.


He destilado la luz escarchada del alba

si nuestros pasos se cruzan la podremos beber

como un vino de suaves llamas

que nos recuerde lo que fuimos ayer.


Aunque te sueño en azul

ando perdido en un juego de espejos

sigues estando tan lejos

a mil años luz

a mil años luz.



Casi como en el mito de Narciso, un hombre contempla en el estanque el reflejo del rostro amado, pero esta vez el de una mujer. En este tema y en la mayoría de los de Lapido, el amor, metaforizado por el fuego como tantas veces se ha hecho en la literatura, parece pasar de largo, estar " a mil años luz". El reflejo de la amada en el estanque se desvanece sin poder tocarla. Tanto el amor como el objeto amado fluctúan entre la irrealidad y el deseo, resueltos en intangibilidades : "siluetas danzando en la niebla", todo puro juego de apariencias y anhelos insatisfechos: " sumergido en un sueño sin poderte tocar/ formando un mosaico de sombras,/buscando a ciegas lo que sé que no está". Sin embargo quizás quede un resquicio para la esperanza, un rayito que se abre paso entre la brumosa irrealidad en que se desarrolla el poema: "He destilado la luz escarchada del alba/ si nuestros pasos se cruzan la podremos beber",embotellada en el mismo surrealismo que envuelve la composición. Solo quizás...

AVALON

16 comentarios:

Miguel dijo...

He estado leyendo con detenimiento las estrofas del chim-pum como dices Quimera y es cierto, causa risa incluso... y sigue sucediendo lo mismo. Muchas de las canciones americanas del tipo que dices y que han ido marcando hitos, fíjate que no hacen sino también repetir y repetir; quizás en inglés suena como especie de mantra. No sé.

Qué interesante que hayas rescatado a Lapido y dejado un extracto tan amplio en tan corto espacio. Sinceramente genial la forma en que describes el ambiente, las circunstancias y esa filosofía de vida que ha arrastrado al escepticismo hasta al más entusiasta.

Excelente trabajo Quimera, me he pasado aquí casi una hora saboreando ese retrato y paisaje de una época, de una forma de vida; en definitiva lo que has plasmado se queda atemporal; fue, es y por qué no, será. Y siempre habrá Lapido ¿Verdad?

Una de las letras que he rescatado de su página gracias a ti y que curiosamente no se contradice con otra muy anterior: "Cambalache" de Discepolo:

Qué fue del siglo XX
¿Qué fue de King Kong de los psicoanalistas o el Jazz?
¿Qué fue del siglo XX?
¿Qué fue del da da del big-bang y del no pasarán?
ya se han quedado atrás
Guitarras eléctricas y LSD
uniformes fascistas y Juan XXIII
la Beatlemania, la foto del Ché
¿Qué fue del siglo XX?

Un Rolls un Picasso un misil nuclear
los duros de Franco los hermanos Marx
el libro de Mao ¿Recuerdas Vietnan?

El hombre en la luna y el apartheit
obreros en lucha y el gran Elmore James
la caza de brujas la sota y el rey.

Se que E es igual a MC al cuadrado
se que Minnie es la novia de Mickey Mouse
se que tú se que yo estamos desesperados oh yeah.

Gracias Quimera, un abrazo.

SCD dijo...

Jejeje... a los "Hombres G" a esos si los conozco pero desde hace poco.
Buen post milenario :D
Saludos!!!

gamberrillo dijo...

guaaaaauuuuuu!!!!!. " a mi con esas", que maravilla lo que me has hecho sentir. He vuelto "atras" en el tiempo. Para mi los temas de 091 condensaban todo lo que he buscado en la música, Amor, poesía, reflexion, protesta y sobre todo la potencia y el sonido de sus guitarras. Y por supuesto la pregnancia de la bonita voz de Jose Antonio "el pitos". En resumen una música adelantada a su tiempo. "este es nuestro tiempo". Lastima que eso no venda.

" en un eco lejano de voces sin nombre
he podido escuchar
que amaneceres sin alma de reliquias sin orden
aún pueden llegar
Un día cualquiera"

"Nada mas por hoy", es "hora de decir adios".

Encantado de leerte. besos

Calle Quimera dijo...

Es cierto, Miguel, creo que ni siquiera en su momento aquellos temas sonaban bien, o al menos a mí ya me producían risa, así que ahora... Y dices bien, ese tipo de canción en inglés llamarían menos la atención, supongo que porque no se entendía la letra.. ;-)Pero las traducciones son tremendas...

Te agradezco enormemente el tiempo y atención que has dedicado al post y al comentario, y me alegra haber despertado tu interés por Lapido y su banda, auténticos poetas urbanos cuyo mérito como tales quizás se diluye un tanto entre los ritmos acelerados de sus guitarras y baterías, que suelen copar la atención de buena parte del público de manera más inmediata que las letras. Lapido sigue publicando discos , ya sin 091, y demostrando que es un verdadero genio. Ya lo creo que siempre habrá Lapido...

La letra que reseñas es una de mis favoritas. Gracias por recordármela, y un beso enorme.

Calle Quimera dijo...

Los Hombres G fueron un grupo de enorme éxito en los 80, SCD, pero se apagaron sin dejar un rastro de relevancia en la historia de la música. Hace poco se han vuelto a reagrupar.

Un abrazo.

Calle Quimera dijo...

Gamberrillo, está bien eso de volver atrás en el tiempo, ¿verdad? A mí me encanta, y creo que a ti también. :-) Y si es de la mano de 091, de los que entiendo que eres gran admirador, mejor todavía. Yo, por desgracia, los conocí tarde, cuando ya se habían separado, pero encontré en ellos lo que siempre me había gustado en la música, precisamente lo mismo que tú mencionas. Es muy difícil hallar aunados poesía y ritmo, una letra y una música de verdadera calidad, pero Cero y Lapido la ofrecen. No fueron los únicos en adelantarse a su tiempo, pero en mi opinión sí los mejores.

"Nada más por ahora", es "hora de decirte hasta pronto". Un beso, y encantada con tus visita.

Ana R dijo...

Me dejaste casi sin palabras ante tu excelsa y bien argumentada alabanza hacia este compositor.
Ya se sabe que hoy día, en el panorama musical, lo ''mejor'' es lo que más vende .Lo que más vende es lo que nos meteen hasta en la sopa .Y al final se nos atraganta, claro. Y es que hay mucho oportunismo disfrazado de pseudoculturacontemporaneayquieiqui...Leerte hoy ha sido como una bocanada de aire fresco.

Gracias.

Un abrazo

mi despertar dijo...

Te leí, lindo... la música creeme no los conocía...Aprendo un montón cuandp te visito..y ahora querés que te diga ??????empecé a creer un poco mas .En las almas gemelas después de haber leido tu hermoso articulo

Calle Quimera dijo...

Gracias a ti por tus cálidas palabras, Ana R.

Es totalmente cierto que el panorama musical está absolutamente manipulado por intereses comerciales; muchos grupos o cantantes en solitario se "fabrican" a medida, todo es puro marketing. Duran un par de temporadas y pronto las compañías se deshacen de ellos para poner en el mercado novedades que satisfagan necesidades que muchas veces crean ellas mismas. Evidentemente, la calidad es lo de menos, lo que de verdad se valora es que tengan "gancho" y vendan.

Un auténtica pena...

Un beso, Ana R.

Calle Quimera dijo...

Es un hermosa canción, ¿verdad, Mucha? Letra y música son pura poesía...

Si observar bajo otro prisma el concepto de almas gemelas te ha servido para alegrar un poco la tuya, ese post ha merecido la pena. No sabes cuánto me alegraría eso...

Un beso muy grande.

Miguel dijo...

Para mí que los intereses comerciales impusieron los gustos en todas la épocas y generalmente se basaron en lo más simple y de fácil retención. Y junto a esta jungla, se fueron desarollado siempre otros gustos, otras actividades que al no tener ese apoyo masivo, luchaban para seguir con lo suyo. Y bueno, Balzac cobraba por palabra, Van Gogh pudo vender un cuadro (no él sino su hermano.) Mozart, fue el prodigio que intentaba finalmente componer para sacar la cabeza de la miseria... Y... Y...

En definitiva la economía maneja los hilos y va a aquello que le permite sacar más beneficios. ¿Cuál es el baremo que utiliza? Ni idea...

Otro abrazo Quimera. :)

Calle Quimera dijo...

Ya lo creo que llevas razón, Miguel. El verdadero genio, el que se ha apartado de los circuitos habituales del campo artístico que ha cultivado, por lo general ha tenido problemas, no ya para destacar, sino para subsistir. Cuando dos embajadores franceses fueron a visitar a Cervantes, ya publicadas las dos partes del Quijote, se asombraron de la pobreza en que vivía y de que el erario público no lo mantuviese dignamente. Gauguin se fue de Francia huyendo de muchas cosas, entre ellas de sí mismo, pero también amargado por las críticas que recibían sus pinturas.

La economía maneja los hilos..y también la estupidez, la miopía intelectual.. ¿Qué baremo se usa ? El de lo facilongo, la carnaza, la falta de compromiso... Tantas cosas, Miguel, tantas cosas...

Otro caluroso abrazo para ti, Miguel, ha sido un verdaero placer reanudar la charla contigo.

Moony dijo...

Pero bueno... :) yo creía que ya éramos lo suficiente mayorcitos para tener claro que lo que mejor vende no es lo mejor... que la cultura es un bien escaso, que lo normal es tachado de simple, que la poesía, hace tiempo que dejó de ser un arma cargada de futuro... que sólo en círculos pequeños se mantienen vivos los sueños, los ideales, las letras...

Hombres G... con David Summers en el micro y cantando aquello de "sufre mamón, devuélveme a mi chica o te revolverás entre polvos pica-pica..." o "Venecia... Venecia... vamos juntos hasta Italia, quiero comprarme un jersey a rayas, pasaremos de la mafía, nos bañaremos en la playa..."

091... "no controles mi forma de bailar... porque soy total...no controles mis sentidos..." y Lapido, claro, en cabeza, haciendo poemas fugaces...

Tiempos y tiempos de música :)

Un abrazo.

Calle Quimera dijo...

Totalmente de acuerdo, Moony; solo en círculos pequeños se mantienen vivos los sueños, los ideales, las letras que no solo son grafías y "bla bla bla" sino que también encierran contenido, un contenido que muchas veces no gusta oír. Y de acuerdo en que lo bueno no vende. La espectacular vicky Larraz con Olé Olé vendió miles de discos con esas "letras" que citas: "no controles mi forma de bailar... porque soy total...no controles mis sentidos...". Y mientras, la marginalidad social (y muchas veces personal) que 091 y Lapido denunciaban envueltas en pura poesía, en una música cuyos hirientes acordes hacían causa común con lo que denunciaban, se perdía en la mala gestión de su compañía discográfica.

Tampoco interesaba promocionarlos mucho... Divertía más quitarle a la chica el sujetador o echar polvos pica-pica al rival que ver la desagradable instrospectiva que hacía Lapido en los entresijos de la sociedad y del mismo individuo.

Es un gran poeta, reconocido en el mundillo poético sobre todo andaluz. Merece la pena leerlo, Moony.

Un beso.

Mundo Paralelo dijo...

No los había escuchado antes, pero que gusto me dio tu forma de describirlo, en esos tiempos solo llegaron los fantásticos enanitos verdes, los mencionados hombres g, los Duncan Dhu, etc.
nos invadio el rock en español de los 80s de todas partes del mundo en especial de argentina com Soda Stereo, Miguel Mateos, Sangre Azul, y desde luego grupos europeos mas oscuros como rata blanca.
Debo reconocer que es dificil encontrar una lírica con esa calidad.

Calle Quimera dijo...

Fue difícil en esos años encontrar porp rock de calidad en España, Freddy, la insustancialidad -cuando no la estupidez- eran la tónica. Fueron tiempos difíciles para la economía, y quizás eso se traducía de alguna manera en una búsqueda de la evasión, de las ganas de no pensar.

La letra de la canción que he puesto aquí era hermosa, poética, pero por lo general son los proscritos de la sociedad los personajes que pululan por los temas de Lapido y 091. Si te gusta el rock y los oyes, te engancharás, seguro.

Un beso, me alegra verte de nuevo.