lunes, 15 de octubre de 2007

SOLEDAD

Es indiscutible que vivimos en una era mediática: satélites, móviles, Internet… La comunicación, efectiva e inmediata, al alcance de todos. Y sin embargo, nunca estuvo el hombre más solo. Bloques de pisos masificados como colmenas, calles llenas de gente, a veces casi intransitables… Nada más sangrante que la soledad en compañía, nada más triste que la sensación de aislamiento entre la multitud entre la que caminas.

Un duro día de trabajo. Eso sí, rodeado de personas… Llegas a casa y está la familia. Más personas… A veces las miras y piensas si ellas y tú no seréis acaso incomunicables soledades. Todos ellos te acompañan, y bien, en el mundo de fuera. Pero fuera… Por dentro te encuentras aislado en un vacío infinito. Miras en tu interior y sólo ves alambres de espinos, trincheras, humo… Te sientes triste y cansado. Solo en tu dolor. Desoladoramente solo en tu interior. Y eso te asusta…

La soledad es parte de la naturaleza humana, porque dentro de nosotros mismos no puede haber nadie. Dentro de ti únicamente puedes habitar tú, como dentro de mí únicamente puedo habitar yo. En lo más recóndito de nosotros mismos, estamos solos. A lo máximo que podemos aspirar es a enjugar esa soledad permitiendo que otros se nos aproximen, pero nunca a hacerla desaparecer del todo. Por muy extrovertida que sea una persona, en lo esencial de ella siempre se está a solas. Las sensaciones, las emociones, los miedos, las alegrías, los pensamientos, las ilusiones, el dolor, el sufrimiento... eso únicamente es de uno. Nadie puede vivirlos y experimentarlos por nosotros. Pero sí podemos aspirar a compartirlos con otras personas. Sí, podemos aspirar a tener quien “sienta CON nosotros”, pero jamás esperar que sienta "POR" nosotros.

En ese sentido siempre seremos seres solitarios. Cuando te asomes a tu interior y grites, solamente podrás escuchar tu propio eco. Sé que a veces suena estremecedor, que uno desespera porque desea y necesita escuchar otra voz más cálida que esa tan hueca del eco. O aunque no sea cálida, pero al menos otra voz. No existe... Es que dentro de uno solamente está uno mismo. Nacemos y morimos en soledad, y, en este sentido, vivimos de la misma manera.

Pero solo en este sentido. Hay un sancta sanctorum donde nadie puede penetrar, donde obligatoriamente hemos de permanecer solos, pero el interior de una persona es muy amplio. Y sí podemos dejar a los demás pasar hasta los aledaños. Cuando haces partícipe a otro de tu estado de ánimo, desde ese momento tu soledad no es ya tan sola, ya hay alguien que siente contigo, que participa de tu dolor haciéndolo suyo, que experimenta en su piel esas alambradas de espinos que a ti te laceran la tuya, que se asfixia con el mismo humo que te nubla a ti los sentidos... Nadie puede cortar esas alambradas ni disipar ese humo, únicamente tú, porque están dentro de ti, en ese sitio al que absolutamente nadie puede llegar, el que nos confina en la soledad inherente al ser humano. Pero al menos sabes que no estás del todo solo en la trinchera, que hay quien se asoma a ella hasta donde puede aproximarse para que tengas unos ojos a los que mirar, unos oídos a los que clamar, una mano a la que aferrarte y que te transmita calor...

Uno está solo únicamente hasta donde lo quiere estar. Con la salvedad de ese sancta sanctorum a donde nadie puede llegar, se puede optar por permitir a los demás que se aproximen hasta uno mismo o por alejarlos. Necesitamos de los otros, y siempre hay alguien cerca. Nadie está del todo solo, excepto en aquello en que el hombre ha de plantar cara en solitario, pero no en lo demás.

Hay gente esperando en las puertas de tu sancta santorum, y dispuesta a aspirar el mismo humo que tú y a sentir los pinchazos de tu alambrada, aunque sea por la parte de fuera. En cada uno de nosotros está admitirlo, y sentirse menos solo por ello.




AVALON Y ETINARCADIA

59 comentarios:

manuel Rubiales dijo...

Pocas cosas son tan lacerantes como esa soledad en multitud. Por otro lado, la soledad que uno inventa, la que busca, la que sirve de refugio a las gargantas feroces de nuestro mundo, es uno de los mayores placeres y bálsamos que podemos tener, a veces, al alcance. De todos modos, en ocasiones, es necesario encerrarse en un huevo traslucido, o tras alguna coraza de cristal, para que todas las soledades del mundo no se agolpen sobre la nuestra, para impedir el contacto de quienes buscando compañía sólo aciertan a arañarnos el alma sin curar nuestras íntimas soledades.
Vino y besos.

Malena dijo...

Hay un espacio dentro de nuestro ser donde habita esa soledad de la que hablais. Es la soledad más perfecta. Nadie tiene acceso a ella.Vivimos, entramos, salimos, saludamos e interaccionamos pero al quedarnos solos... aparece esa soledad blanca de la que tantas veces habla Etinarcadia.

En ese camino de esa soledad vamos solos pero es verdad que a veces encuentras a alguien que se aproxima a tí en ese camino y ya no es tan solitario, ya puedes compartirlo. No en toda su plenitud pero sí notas que esa soledad ya no te atenaza como antes.

A veces la soledad puede ser maravillosa cuando sabes que después puedes salir de ella. La otra es la mala y para esos momentos teneis mi mano para que sepais que siento con vosotros. Un beso muy grande para los dos.

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Pues tal vez sea cierto eso de que la soledad a veces es necesaria, pero una cosa es la soledad de estar solo y poder hacer lo que a uno le venga en gana y otra muy distinta es la soledad de sentirse solo y olvidado. Creo que la soledad es uno de los temores más grandes del ser humano, de hecho hay quién sacrifica valores, gustos, ideales, y hasta formas de vida por no estar solo, aunque no sé si el precio que pagan les compensa para mitigar la sensación de soledad.Tal vez sea cierto eso de más vale solo que mal acompañado.Un abrazo.

Paco dijo...

En realidad, pienso, que el mundo se acaba, no existe, cuando uno fenece. En el tránsito que estamos obligados a transitar desde que nacemos hasta que llegue el momento de volver a la tierra, estamos solos como planteáis, es cierto. Pero cuánto se agradece que esa soledad de cada cual sea compartida por alguien, especialmente en los momentos duros, en las situaciones difíciles. Cuánto se agradece una mano en el hombro, una caricia, un abrazo, un beso, en esos instantes..., aunque fuere por un desconocido/a. La comunicación, en esos momentos es tan necesaria que a veces no se necesitan ni palabras, sólo gestos, compañía, comprensión...
SALUDOS AVALÓN Y ETINARCADIA

Raul Junquera dijo...

Joder!!, cada uno de estos cuatro comentarios podrìan ser un post acerca de la soledad.

Yo solo queria decir que no me siento solo con AVALÒN y ETINACARDIA, si esto vale......

SCD dijo...

Es verdad, muchas veces uno mismo va en busca de la soledad o se siente solo cuando en realidad tiene mucha compañia pero muchas veces tambien la soledad es buena compañia.

Como siempre, excelente post, saludos!!!!!!!!

María Narro dijo...

hay una cosa que según iba leyendo el post mi mente no dejaba de repetirme: pero una cosa es estar solo y otra sentirse solo (como alguien apunta en un comentario)

Porque si uno se siente solo raramente podra disfrutar de la soledad que tanto se teme, o de la compañía que tanto se anhela.

Besos.

Rubita_Morena dijo...

Hola quimera... ante todo agradecerte la visita que el viento te hizo para en mi blog.

Si raro es que en esta vida no pasemos por todas las emociones y sensaciones, condicion del ser humano es. Tambiénse que algún día veré el sol pero ahora quiero estar triste, porque realmente he de estarlo. Porque es otro estadio más del ser humano...
Se que sonará raro, pero no se... estoy un poco perdida ultimamente. Muchos cambios,muchos lios... y de ahi que me habeis acumulado trabajo y tengo que ir respondiendoos cuando puedo, así que ante todo siento mi demora y muchisimas gracias por tu calor, en verdad no sabeis lo bien que viene.

Un saludo y afectos...

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Tienen razon en que estamos mas solos que nunca pero a mi de cierta manera me gusta la soledad.Necesito cierto espacio donde estoy solita solita con mis pensamientos y sentimientos. Donde no quiero que nadie se asome, solo las palabras llegan alli...
Un saludo grande,
Lena

El perro andaluz dijo...

Es paradójico pero esa soledad impenetrable para el resto, es la única cosa que nos acompañará hasta que nos bajen el telón, y quién sabe, más allá todavía.
Un abrazo queridos amigos.

Trini dijo...

Hay sentimientos del hombre que, para expresarlos, no tenemos palabra. Por ejemplo, esa soledad interna, la llamamos soledad, generalizando, y debería de tener otro apelativo. Muchas veces me siento sola y me digo, si tengo esposo, hijos, padres, hermanas, familia, amigos...todos pendiente de mí y yo de ellos y con ellos, cómo puedo sentir esta soledad, a veces, tan tremenda. Por eso, para describir esa emoción, deberíamos de crear una nueva palabra.

Dos abrazos

txanba dijo...

hablamos muy poco de la soledad, hablamos muy poco de todo. el ser humano es por su naturaleza un ser social, en este mundo, en esta sociedad de consumo donde nos quieres hacer ver más las individualidades se les olvida que el ser humano se ha hecho, y con él todo lo que le rodea, compartiendo. aunque, a veces, y eso es cierto, uno busque a la soledad pero para hablar con ella, y no para que te atrape. un abrazo.

Mundo Paralelo dijo...

Como diría Ricardo Arjona (un cantante de mi tierra)

Acompáñame a estar solo
A purgarme los fantasmas
A meternos en la cama sin tocarnos
Acompáñame al misterio de no hacernos compañía
A dormir sin pretender que pase nada

Acompáñame al silencio de charlar sin las palabras
A saber que estas allí y yo a tu lado
Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto.....

Calle Quimera, tu reflexión es sincera y muy valedera, nos has hecho recordar que no fuimos hechos para vivir solo, sin embargo pienso que la soledad es sana cuando no pasa de tres días.

Saludos!!!

Calle Quimera dijo...

Es que hay soledades y soledades, Manuel. Esa que nos sirve de refugio

de la vorágine diaria es tan necesaria como el aire que respiramos,

pero hay otras que a pesar de tener muy diversos matices poseen un denominador común: el desamparo. Y todo el mundo tiende a buscar una sombra que le cobije... Es cierto que habría que encerrarse en un huevo traslúcido para evitar ser aplastado por el peso de otras soledades. Pero, cuando alguien acude a ti.. ¿cómo te cierras en banda? Por salud mental propia habría que hacerlo, es cierto, pero no se hace.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

La soledad tiene mil hermanas, Malena. Hay una suave, auténtico remanso de paz que muchos buscamos, punto de encuentro con nosotros mismos. Hay otra impuesta, aterradora, en la que la incomunicación grita... Y hay una, que es esta de la que hablamos hoy, que es sencillamente inevitable, y común a todos los humanos, de la que a lo mejor pocas veces somos conscientes porque siempre hay alguien alrededor que comparte nuestros problemas, nuestras alegrías, pero que está ahí, y que a veces su eco reverbera.

Eres un auténtico encanto, gemelita... Claro que aceptamos esa mano tendida, y toma tú también la nuestra. Sinceramente. Un beso enorme para ti. O mejor dicho, dos..

El Viento dijo...

"La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo."
Gustavo Adolfo Bécquer
La soledad es hermosa cuando es buscada, cuando te sumerges en ella y con ella y contigo hay una comunión..
Cuando la soledad es una isla perdida en el olvido, en la negación, en el silencio de la incomprensión, es una tortura que sólo la alivia si "se tiene a alguien a quien decírselo..."

Un beso a ambos.

Calle Quimera dijo...

Eso depende de cada persona, Alberto. El miedo a la soledad es tan grande para algunos que prefieren estar mal acompañados antes que solos, y les compensa sacrificarlo todo, incluido a ellos mismos, antes que sentir el peso de una habitación vacía. Otros no están dispuestos a pagar un precio tan alto por una simple compañía. Cada cual sabe dónde está su límite..

Besotes, y salud.

Calle Quimera dijo...

Ya lo creo que se agradece una mano cálida, Paco, una sonrisa, una voz que calle los gritos del silencio... Hay un sitio recóndito dentro de nosotros donde nadie puede llegar, pero sí a los aledaños. Es muy triste encontrarse con que no hay nadie en ellos... Y da lo mismo que la palabra sea oral o escrita, la cuestión es que te llegue su aliento, la calidez de quien la emite.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

¿Cómo quieres luego que te discuta, si es que terminas llevando la razón? je... Ahora, como me digas que mi niña no es la más guapa del mundo, allá verás arder Troya.. ;-) Bueno, mi niña y la de Etinarcadia, que es otro bellezón.

Era cierto, Raúl, cada uno de estos comentarios podría haber sido perfectamente un post. Y tu frase es toda una declaración de amistad, preciosa, además. Ya lo creo que vale.. :-)

Un besazo, y salud.

yraya dijo...

La SOLEDAD es la herencia de todo ser humano, por mucho que abra resquicios para dejar pasar a los demás siempre seremos UNO.
Mis felicitaciones por este precioso post.

Un besote a los dos o sois UNO?

Calle Quimera dijo...

Sí, SCD, la soledad es buena compañía cuando es buscada, buena y necesaria. Lo malo es cuando la vida te la impone, o cuando sientes que esa que nos es connatural a todos se extiende a todos los ámbitos del alma, y por más que tengas personas que te quieran y preocuren aliviarla no es posible..

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Exactamente, María. Sentirse solo y estar solo son conceptos diferentes, y lo peor que hay es sentirse solo cuando se está acompañado, y bien acompañado. Preguntarse continuamente por qué no se puede ser como los demás, por qué no traspasa hasta el fondo del alma el calor de la compañía que tienes, debe de ser desesperante.


Besotes, y salud.

Calle Quimera dijo...

Nada que agradecer, Rubita. En situaciones difíciles una mano, venga de donde venga, siempre es necesaria, y aquí somos compañeros todos.

Entiendo perfectamente lo que dices... Tú sabes que saldrás de esta, es ley de vida que sea así. Pero también necesitas pasar tu periodo de duelo, enfrentarte a tu dolor y vencerlo poco a poco. Todo en la vida son etapas, y hay que pasar por cada una de ellas, nos gusten o no. Cuenta con los habitantes de esta calle...

Un beso muy grande, y salud de parte de mi compañero de blog.

Calle Quimera dijo...

Pues Etinarcadia y yo coincidimos plenamente contigo, Lena. También nosotros necesitamos un lugar vallado, donde solo podamos permanecer nosotros mismos. Él en el suyo y yo en el mío, claro.. :-) De vez en cuando hace falta escucharse, oír los propios pensamientos, o..mandarlos callar.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Esa soledad es la única compañera cierta de viaje que tenemos, Allan, la única que jamás nos abandonará porque forma parte de la esencia del ser humano. Puede que, como sugieres, incluso nos acompañe más allá de la muerte. Muy en el fondo, a la hora de la verdad, solo nos tenemos a nosotros mismos, por muy buena voluntad que tengan los que nos quieren. Lo que jamás se puede es hacer bandera de ella, sumirnos en sus aguas para no emerger de ellas, porque entonces sí que estamos condenados al ostracismo. Y seremos nuestros propios verdugos.

Besotes, y salud, amigo.

Calle Quimera dijo...

Lo cierto es que llevas razón, Trini. Hay muchos tipos de soledad, y esa de la que hablas, la interna, merecería un sustantivo que la denotara a ella solita. Sé de lo aque hablas, y no creas que eres la única... Asombra saber la cantidad de personas que, estando bien rodeada de pareja, hijos, familiares y amigos que la rodean no pueden evitar esa sensación de soledad que a veces ahoga y que aún es más sangrante porque en realidad, si se mira de forma objetiva, no hay motivos para ello. La soledad en compañía es de las peores que puede haber. Amas, y sabes que eres amada, pero...

Probablemente tenga que ver con anhelos insatisfechos, algo que se añora y que se intuye que está ahí afuera, quizás al alcance de nuestras manos, pero que no se sabe lo que es. No, no eres la única, hay muchos así, pero la respuesta seguramente no la sabremos nunca.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

El hombre es un ser gregario, Txanba, qué duda cabe. Si no fuera así, creo que esa soledad de que habla el texto, ese saber que hay momentos en que tu grito solo puede encontrar el eco de sí mismo, nos volvería locos. Los demás pueblan los aledaños de ese sancta sanctorum de que hablábamos, sus voces, sus gestos, sus sonrisas, nos hacen olvidar que ese sancta sanctorum existe, y nos hace más llevaderos esos momentos en que no hay más remedio que encerrarse en él. La soledad está bien para un ratito, no más. Además, es adictiva... No conviene recrearse demasiado en ella.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Un gran cantante de tu tierra, Freddy, se te ha olvidado añadirle el adjetivo.. :-)

Preciosa letra la que incluyes aquí, y no podía venir más al hilo del post. "Acompáñame a estar solo"... Y es que hay momentos en que nadie puede traspasar la barrera, solo estar ahí, charlar sin palabras, abrazar sin contacto, como dice la canción. Pero solo son momentos. No, no fuimos hechos para estar solos; aunque a veces nos venga bien un poco de intimidad, de recogimiento con nosotros mismos, los emás nos son tan necesarios como el aire que respiramos.

Un besote, y salud.


Qué soledad tan sola la que expresa la letra de esa canción, Freddy, y cuánta necesidad tenemos de pasar esa "gripe" acompañados... Gracias por esos versos. Si hay más, plis... envía. :-)

Calle Quimera dijo...

Acertadísima la cita de Bécquer, Viento, sí señora.. La soledad es una isla paradisiaca cuando acudimos a ella por propia voluntad y entramos y salimos a capricho en sus costas. Pero cuando nos dejamos atrapar por ella, cuando nos empeñamos en poner casa en su interior y quedarnos a vivir allí, qué mala es...

Besos y salud.

Calle Quimera dijo...

El Evangelio, Yraya, lo que dices es el Evangelio. Nacemos con la soledad incluida de serie, eso es indiscutible, pero siempre tenemos gente alrededor para que ni siquiera se note más que en momentos puntuales de la vida. Y eso ya es mucho...

Pues... si te digo la verdad, somos dos, pero en muchos sentidos solo uno. Es lo bueno de ser AMIGOS, así, con mayúsculas. Te asombraría la cantidad de veces que hemos coincidido a la hora de expresar un pensamiento en voz alta. Eso de hablar los dos a la vez y decir la misma cosa...

Has acertado de plano, así que..premio para la señorita.. :-)

Besotes, guapa, y por supuesto, salud.

Goathemala dijo...

¿Verdad que es paradójico que en esta época que tenemos tantos artilugios, estemos tan incomunicados y solos?

Siempre dice que la soledad es un poco como el alcohol. Un poco de soledad, un espacio privado es como degustar una copita de vino. Ahora, la soledad en su pleno sentido es tan devastadora como una adicción irremediable.

--
Saludos.

Ana R dijo...

Los temores y la indefensión encierran,en efecto , en una soledad que es trampa y círculo cerrado...

Un abrazo

domino dijo...

ya habia venido antes porq tenemos un amigo en comun, kaekum, y la verdad siempre he admirado tu forma de escribir ( se puede tutear?) pero no comente nunca..pues hoy lo hago, la verdad yo siempre he tenido la sensacion q ademas q me encante la soledad de cierta manera ( escorpiana)innata me tengo a mi misma lo cual me reconforta y se q apesar de todo tengo mis pensamientos y mis intuiciones lo cual me ayudan a salir adelante..se q mas alla de estar rodeada estoy sola y tengo q salir por quien soy y bancarme asi como he venido..
aveces me siento asustada pero se me pasa..saco la cabeza afuera y tiro para adelante ante las adversidades..
saludos grandes y seguire por aqui seguido..

nadaq dijo...

...la soledad como angustia o necesidad. Impuesta o por defecto.

Deseada.

...o el fantasma más temido (creo que se me ve el plumero).

Un abrazo.

...oinnnsss que indiscreta es esta Yraya, de verdad...eh?

yraya dijo...

Saciada mi curiosidad!!!, aunque mi hermana Bea quiera decir en vez de indiscreta, marujona, bahh.
Sois unos soletes un besito para los dos

Alex Sual dijo...

La soledad es más difícil de soportar de lo que la gente cree, de lo que todos creen.
La soledad es algo fascinante, porque es lo único que tengo y que siempre estará a mi lado, pero también he reclamado esa soledad porque permite descubrirse a uno mismo.
Sin embargo, existen ocasiones en que la soledad hace daño, sobre todo, cuando la vida toma senderos sinuosos, porque es entonces cuando más preso te sientes de soledad. En esos momentos, desarías tener un hombro sobre el que llorar, alguien que te escuche porque esa soledad te va asfixiando lentamente.
En definitiva, cuando quieres disfrutar de una parcelita de soledad, no la encuentras y cuando necesitas llenarla, lo único que te queda es un vacío que te abrasa por dentro...

Misántropo dijo...

"Nacemos solo, vivimos solos y morimos solos. ësa es la verdad." No sé quién dijo esta frase, pero bien podría haber sido Pero Grullo.

Yo, si me lo permitís, también estoy con vosotros.

No olvidemos el milagro de la empatía.

Y de Dios, quien lo necesite.

Abrazos. Mola la música.

Calle Quimera dijo...

Es cierto, Goathemala, nunca había habido tanta incomunicación como precisamente en la era de la comunicación.

La soledad bien dosificada es agradable, y hasta necesaria para encontrarnos con nosotros mismos. Pero cuando es impuesta, cuando no hay forma de salir de sus profundidades, no hay nada más angustioso.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Y qué difícil resulta salir de ese círculo que nosotros mismos alimentamos con nuestros miedos, Ana R...

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Hay muchas personas solitarias, Domino, y lo son por vocación. Se sienten a gusto encerrándose en su torre de marfil, y no es que sean antisociales, en absoluto, sencillamente necesitan el silencio, la tranquilidad, se encuentran a gusto consigo mismas, lo que mismo que te ocurre a ti. Soy Avalon, la mitad femenina de este blog, y, como tú, escorpiana, así que te entiendo perfectamente. Los demás son fundamentales en nuestra vida, imprescindibles, pero nadie como una misma para ayudarse a sacar fuerzas de flaqueza y seguir siempre adelante.

Gracias por tus palabras y por tu visita, y bienvenida a esta calle siempre que te apetezca. A los dos componentes de este blog, Etinarcadia y yo, nos ha alegrado mucho que te hayas decidido a intervenir. Y, por supuesto, nos puedes tutear a ambos.

Saludos muy cordiales.

Calle Quimera dijo...

jajajaja.. Sí, Nada, se te ha visto el plumero. Pero no creas, creo que es el mismo plumero que nos asoma a todos. Hay quien teme a cualquier tipo de soledad, quien desea esa soledad tranquila que te permite echar un ratillo de charla contigo misma.. Pero todos tememos esa otra impuesta, indeseada, la que grita en mitad del silencio y hace que el techo se te caiga encima...


besos, guapa, y salud. Y en cuanto a Yraya..bueno, solo ha sido curiosilla. Pero, aquí entre nosotras y ahora que no nos oye nadie, ¿quién no es un poquito curioso?..je..

Calle Quimera dijo...

Pos sí, Yraya, pa mí que Nada te ha llamado finamente marujona..je... Menos mal que todo queda entre hermanas bien avenidas.

pero de todas formas, que sepas que puedes preguntar lo que quieras.

Besotes, y salud, por supuesto.

Calle Quimera dijo...

Como todo en la vida, la soledad solo es buena cuando se dosifica, Alex. Cuando acude a nuestra llamada y no se invita por su cuenta... Permanecer instalados en ella durante cortos periodos de tiempo nos da la oportunidad de establecer contacto con nosotros mismos, algo que en la vorágine de la vida diaria solemos olvidar hacer y que es tan necesario. Pero sumirse en ella desespera, asfixia... Pero siempre existe ese hombro sobre el que llorar, alguien que escucha, real o incluso virtual. Lo que es necesario es darse cuenta de que esa persona está ahí, no rechazarla.

Bienvenido a esta calle siempre que desees pasear por ella. Saludos cordiales de los dos componentes de este blog.

Calle Quimera dijo...

Y, como todo lo que decía Pero Grullo, totalmente cierta, Misántropo. De tan cierta, obvia... Y de tan obvia, a veces se nos olvida. No está mal recordar de vez en cuando ciertas realidades, y en buena y empática compañía como la tuya, mejor.

Besotes, y salud.

La música de un tema de Eric Clapton, "tracks and lines".

Ashbless dijo...

Soledad!

Tanto tiempo mi madrastra, temida y buscada...

No puedo explicarlo bien... ¿Alguna vez has buceado tan dentro en el silencio de tu corazón, que has visto que esa soledad y ese silencio son completos y perfectos en si mismos... y al abrir los ojos al mundo has descubierto que nunca habias estado solo?

No, no consigo explicarlo. Yo he padecido de soledad muchísimo. Y ahora es una costumbre de la que no siempre me libro. Pero realmente solos, no estamos. Es un sentimiento, un mensaje de los otros, de nuestros miedos, una mentira. Que duele, vaya si duele...

Pero no estamos solos.

domino dijo...

queridos: a las dos partes q conforman un todo aqui..queria dejarles un gran saludo y agradecerles por sus palabras y el permiso por asi decirlo para entrar en sus palabras..me ha reconfortado mucho..y me siento muy bien cuando encuentro espacios como estos..( q no busco muccho, pero por vaya a saber porq razon me topo)y me sorprenden cada dia..
espero q sigan escribiendo mucho mas..aqui tienen a una fiel lectora.

Paco dijo...

Hoy me he dado un susto, me han pintado la calle en color frambuesa.
Ahora tengo dudas de qué color era antes del susto. Debo decir que soy daltónico y que, los colores, como que siempre patinaron en mis retinas, aleándose, fundiéndose. En fin..., no sé si son alucinaciones mías o antes esta calle era de otro color, no sé cual, pero no de éste. ¡Joder, toda la vida igual con esto de los colores! Bueno..., bién está.
UNA ABRAZO, AMIGOS MÍOS

Raul Junquera dijo...

Este color rojo no me gusta nada, grrrr!!!! preferia el azul, espero solo sea una ilusiòn òptica, grrrrrr

besos pa los dos, a una màs que al otro.....

Calle Quimera dijo...

Ashbles, yo siento en mi interior que nunca estamos solos.Es como si alguien nos acompañara siempre,incluso a veces escucho una voz....Salud¡¡¡.

Calle Quimera dijo...

Paco un fuerte abrazo y perdona por el susto .Nos apetecía cambiar un poco,y el rojo nos gusta . Pero solo hablando de colores,que de política ya tendremos tiempo .Salud¡¡¡.

Calle Quimera dijo...

No me jodas Raúl¡¡¡. Pues Avalon quería regalarte una de esas mesas que tanto están de moda. SÍ,si la que tiene forma de zeta y sonríe.Y es que estos políticos se creen que somos gilipollas.Voy a tomarme un tranquilizante que han dicho en la tele que viene pa mi tierra la vicepresidenta y yo me pregunto:¿Que cojones a hecho ella por estos lugares?,na dena. salud¡¡¡

El antifaz dijo...

Asumo mi parte de soledad en función de la persona que puede quitármela de en medio. Si la soledad te habla en tono definitivo, entonces aparece el miedo. Pero yo os tengo a vosotros. No estoy solo; lo sé.
Besos.

Calle Quimera dijo...

Tu explicación era perfecta, Ashbless. La soledad puede ser impuesta en un primer momento, terrible, asfixiante, angustiosa y un sinfín de adjetivos más que podría incluir ahora pero que no son necesarios, porque tú sabes bien cuáles son. Pero a veces acaba uno acostumbrándose de tal manera a esa soledad que llega a ser la mejor de las compañeras, algo indispensable. Y sí... De repente un día descubres que ese silencio y esa soledad son perfectos, y que dentro de ellas estás tú. Cuando se consigue conectar con uno mismo, llegar a una entente cordial y a una verdadera amistad con nuestro propio yo, por supuesto que no estamos solos. En absoluto..

La soledad es por lo general odiada y temida, de ahí el mensaje de los otros. Pero para quien logra convertirla en su aliada, no es válido ese mensaje. Creo que tú eres una de esas personas.

Besos, Ashbless.

Calle Quimera dijo...

Nos alegramos en el alma de que te sientas a gusto entre nosotros, Domino. Será un verdadero placer tenerte deambulando es esta calle y departir contigo. Un beso, y..salud, que es lo que siempre desea mi compañero. :-)

Calle Quimera dijo...

No, no estás solo, Antifaz. Te hable la soledad en el tono en que te hable, no estás solo. Al menos, no en esta calle. Y me gusta que lo sepas.. :-)

Un beso.

Victoria dijo...

Nunca antes había encontrado tanta compañía entre tantas soledades.

Una verdadera obra artística lo que habéis creado entre los DOS SOLOS y, qué digo más sin tropezarme.

Besos

quimera dijo...

Me metí a este blog llevada por la similitud de nombre entre este y el mio. Pero en fin me gusto este post, y pensé... me di cuenta de que estaba sola cuando le pregunté a mi padre si había leido mi mail por la noches, pero luego me dije no importa que le mandees mails a tu vecino o tu jefe, lo importantes es que a través de esta tecnología mi soledad se sumió en el olvido cuando retiré la pantalla entre el amor y yo. Y me enamoré de un ciberamigo a quien tocó la cara y de quien siento el olor. Y me dije la soledad es un estado igual que el amor, que se decide, es decir una decisión, es tan bonito estar solo estando acompañado pero es mucho mejor no estar solo porque se decidió no estarlo jamás. Buen post saludos.

Calle Quimera dijo...

Las soledades se acompañan mutuamente, Victoria. Por suerte...

Me ha encantado esa última frase tuya: "Una verdadera obra artística lo que habéis creado entre los DOS SOLOS y, qué digo más sin tropezarme." :-)

Un besazo.

Calle Quimera dijo...

Muchas veces la soledad es algo subjetivo, Quimera. Puedes estar físicamente solo y no sentirte como tal o puedes estar rodeado de gente y sentirte en la soledad más absoluta. Es que los humanos somos complicadillos a veces... :-)

Besos, y sé bienvenida a esta calle casi tocaya tuya.