martes, 23 de octubre de 2007

CASTILLOS EN EL AIRE

"¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son."


Calderón de la Barca. La vida es sueño.

Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, "¡Pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!".


Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco fue ganando altura,
y los demás quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color,
y convocó al duende de las cosas,
que tiene mucho que ver con el amor.
En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
"No vaya a ser que fuera contagioso..."
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas,
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...
pero eso es imposible... ¿o no?...



¿Qué es un hombre sin un sueño? Nada, un hombre sin un sueño a lo sumo es un ciudadano y es grande la diferencia. Un ciudadano vale apenas un voto, en cambio un hombre tiene la posibilidad de saber que, para vivir mejor, hay que ser mejor. La vida es sueño, decía Calderón y los sueños, sueños son, pero lo son más aún ante la posibilidad de que se hagan realidad, aunque a esta figura se le llame utopía.

ALBERTO CORTEZ

Utopía es en nuestros días sinónimo de inalcanzable, pero en sus orígenes fue un término inventado por Tomás Moro que sirvió de título a una de sus obras, escrita alrededor de 1516.

Utopía es una comunidad que establece la propiedad común de los bienes. Todos los ciudadanos de la isla viven en casas iguales, trabajan por periodos en el campo y en su tiempo libre se dedican a la lectura y el arte. Toda la organización social de la isla apunta a disolver las diferencias y a fomentar la igualdad. En la isla impera una paz total y una armonía de intereses que son resultado de su organizacion social. Se ha eliminado por completo el conflicto y sus potenciales posibilidades de materialización. En general se concibe a la comundidad utopiana como una sociedad perfecta en su organización y completamente equitativa en la distribución de los recursos escasos.

Todas las culturas humanas imaginaron sus propias Utopías. Desde la espiritual Shangri-La, o Sambhala, hasta la soñada Atlántida, pasando por los paraísos celestiales de cada religión, la búsqueda de la perfecta armonía ha inspirado las mejores páginas de los mejores hombres, y no se ha detenido aún.

Quizás en cada una de esas Utopías hubo una calle llamada Quimera, por la que cada hombre que paseaba tenía un sueño. Al menos, uno... Y era capaz de volar, como una gaviota.

ETINARCADIA Y AVALON



Mapa de la Utopía de Moro, realizado por el cartógrafo flamenco Ortelius, s.XVI

52 comentarios:

raizen dijo...

Eduardo Galeano dice que la utopía está en el horizonte... Camino dos pasos y se aleja dos pasos... ¿Para qué sirve la utopía? Para caminar...
Siempre está aquello que se piensa, aquello que se sueña, aquello que se recuerda... Y cuando creemos que nada más va a suceder, la vida nos sorprende...
Soy soñadora empedernida...
Excelente post, me gustó mucho.
Besos

El perro andaluz dijo...

El ser humano está hecho de sueños, utopías y quimeras. Si no tenemos una, simplemente estamos muertos.
Besos y abrazos.
PD: Me encanta Alberto Cortez.

SCD dijo...

Asi es amigos, la esperanza y el anhelo por alcanzar nuestros sueños es lo que nos mantiene de pie.
Genial el post como siempre.
Saludos!!!

Alex Sual dijo...

¿Y si ya no tienes utopías, ni esperanzas?... ¿ya no puedo caminar?...¿me he muerto ya?... ¿ya no me sostengo de pie?...
¿Qué ocurre cuando conoces las profundidades del lodo humano y se acaban los sueños?... ¿Dejas de existir como persona?...

María Narro dijo...

me costó leerme el libro de Tomás Moro, pero no me arrepentí en absoluto.

Sabeís? me sabía casi entera la canción de Castillos en el aire, soy muy dada a construirlos porque pienso que la vida es más intensa cuando sueñas. Y aunque se derrummbe tantas y tantas veces, es bueno convertirse en 'albañila' de sueños.

Besos.

nadaq dijo...

....ahhh...un placer haber vuelto a escuchar a Cortez!!

...qué podría deciros de la utopia? ...yo, que soy una atlante convencida??

Un abrazo con alas.

Mundo Paralelo dijo...

Decía un sabio rabino " la vida se va en la inspiración, la pérdida de la inspiración y la lucha por recuperarla."

Saludos.

Malena dijo...

Pues que quereis que os diga...Que leyendo este artículo que habla de la utopía yo ya iba pensando:cómo calle Quimera. Entonces, si calle Quimera existe, las utopías son posibles.

Besos para mi dama y mi caballero.

Misántropo dijo...

No os olvidéis de "Los Argonautas" de nuestro paisano Blasco Ibáñez.

A mí con este término me pasa como con lo del huevo y la gallina: No sé si Moro la palabra o, simplemente, le vino al pelo. Pero claro, eso es lo de menos.

Me voy volando. Besos. Y salud.

Misántropo dijo...

inventó, me he comido inventó. Sorry, las prisas.

Raul Junquera dijo...

PRIMERO LA CANCIÒN:

Joder!!! me habeis emocionao y la he cantao como si fuera un karaoke fijàndome en la letra que habeis puesto, la he cantao tan alto ..y los amigos del barrio me llamaban loco, loco...

SEGUNDO EL TEXTO:

Yo no pierdo el tiempo en utopias de esas aunque quede mu bonito, ya me comì el coco bastante y casi me muero del extres, me gusta ir màs directo a las realidades aunque duelan y sin embargo muchas te hacen sentir que estas vivo, que sigues existiendo, una realidad como CALLE QUIMERA que de utopia no tiene nada, porque està aquì, es real, la vemos, la sentimos, la escuchamos, nos aconseja, nos ilustra, nos enseña, nos quiere, nos mima, nos cuida, nos desea lo mejor, nos alienta, nos hace sentirnos personas cuando a veces nos hace reir, otras llorar, pero siempre con los màs bellos de los sentimientos, asì que la utopìa del Moro pa mi no es nà, yo me quedo con la realidad de CALLE QUIMERA.

Raul Junquera dijo...

jajaja, La he vuelto a cantà, me volveis loco condenaos...lalarala lalalaralarala lalarala laralaralala lalalara ..........

Calle Quimera dijo...

Ese es el quid de la cuestión, Raizen: la utopía sirve para caminar en pos de ella, aunque se aleje de nosotros conforme pensamos que la tenemos más cerca. Es el aliciente para no quedarnos parados cuando sentimos tentación de ello. Lo mejor es que a veces se despista, y logramos alcanzarla... Esa es la mejor de las sorpresas.

Bienvenida al club, soñadora.. :-)

besos y salud.

Calle Quimera dijo...

Por muy modestos que sean todos tenemos algún que otro sueño, Allan, objetivos, metas en la vida. Es difícil caminar sin tener hacia dónde...

Besos y salud, amigo.

Calle Quimera dijo...

Las palabras de Cortez son mera poesía, Alex, y como la mayoría de los mensajes poéticos no se puede tomar en sentido literal, sino extraer la moraleja que ese mensaje lleva implícita: en este caso, que el hombre que tiene sueños vive, y el que carece de ellos sobrevive, conceptos ambos muy distintos.

"Que Dios no nos mande todo lo que somos capaces de soportar". No sé si también en tus tierras del norte tenéis este dicho, Alex, pero aquí, en tierras del sur, es muy frecuente. Y creo que más cierto aún... La capacidad de aguante del ser humano es enorme, y es difícil que llegue la gota que colma el vaso. Por supuesto que se puede caminar sin utopías, ideales ni esperanzas, y con toda la dignidad del mundo. Seguramente todos conocemos algún caso así. Lo que ocurre es que sin una meta hacia la que encaminar nuestros pasos todo se hace más difícil, en multitud de ocasiones terminas caminando en círculos, y a veces es desesperante, más de lo que creemos poder soportar. Pero siempre seguimos adelante...

Es imposible que alguien deje de existir como persona por mucho que se haya adentrado en lo más profundo de los lodos; somos personas desde que nacemos hasta que morimos, con todo lo que ello implica de dignidad, valores, etc. De eso no nos despoja nada ni nadie; como mucho, nuestros propios actos cuando son censurables. Creo que todos nos hemos rebozado alguna que otra vez en nuestras vidas en esos lodos, con mayor o menos frecuencia, con mayor o menor intensidad, pero raro es el que se escapa. Y no perdemos un ápice de nuestra humanidad. A veces incluso ganamos en ella, porque el dolor acaba enriqueciendo. De todas maneras, creo que aún en el caso más extremo de enfangamiento nunca se llegan a perder del todo las ilusiones: siempre queda, al menos, la de esperar que mañana sea un poquito distinto, la de esperar que un día no lejano podamos salir del lodazal... Mientras hay vida estoy segura de que existe una vocecita de aliento y superación en nuestro interior. Lo que hace falta es que seamos capaces de escucharla. A veces habla tan bajito...

Besos, Alex, y salud.

Calle Quimera dijo...

Tú lo conseguiste, María, yo no... ;-) Lo empecé dos o tres veces cuando era jovencita, pero siempre fue superior a mí.

A nosotros también se nos da bien la cosa de la albañilería de sueños; yo desde luego me considero ya hasta arquitecta en ese campo..je..

Besotes, guapa.

Calle Quimera dijo...

Y yo que tenía la intuición de que efectivamente eras una atlante, Nada...;-) A seguir volando, chiquilla, que así se llega antes a los sitios que andando.

Besotes gordos y también con alas... (por Dios, parece que estamos hablando de otra cosa..jajaja) Y, por supuesto, salud. Esa sin alas, no sea que salga volando y se nos escape..

Calle Quimera dijo...

Precioso aforismo, Freddy. Me gusta esa metáfora de la inspiración, engloba todo lo que constituye una vida: los sueños, las metas... Es más bonita que la que todos conocemos de "caer y levantarse".

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Calle Quimera existe, Malena, ha existido siempre en todos los hombres que nos precedieron, y existirá en los que vengan detrás de nosotros. Las utopías, al menos parte de ellas, sí que son posibles, y la Historia da fehacientes pruebas de ello. Lo mismo que son posibles tantas de esas utopías personales que acariciamos a lo largo de nuestra vida y que un buen día y contra todo pronóstico de repente se convierten en realidad. Una de las mías se va a materializar pronto... :-) Fe y ganas, muchas ganas, son las dos herramientas para conseguirlas.

Besos, princesa, y salud.

Calle Quimera dijo...

No, Misántropo, no nos olvidamos de "Los Argonautas", fruto de una utopía fallida, como tantas otras. Las colonias agrícolas que Blasco había proyectado asentar en las Américas no dieron resultado, pero al menos lo intentó. Y, en mi opinión, siempre es mejor el fracaso del intento malogrado que el de permanecer con los brazos cruzados sin haber hecho la menor tentativa . Ese es el verdadero fracaso...

Sí, Moro inventó la palabra "utopía" para su obra, partiendo del griego: ou= no, topos = lugar, es decir, lugar que no existe. El subtítulo de la obra de Moro aclara la significación que se le irá dando a esa palabra : “Del mejor de los estados posibles y de la isla Utopía”. También se utiliza en un prólogo de la obra, como sinónimo de utopía, la voz "Udepotía", "lugar de nunca jamás". De ahí que la palabra utopía se empleará, por mucho tiempo, para nombrar una sociedad perfecta y necesariamente imposible.

Incluso hay un significado más de la plabra "utopía", aparte del que todos conocemos, "quimérico": designa un género literario que abarca obras en la que sus protagonistas viven felices y han logrado satisfacer plenamente sus necesidades de libertad y de realización personal. Fue un género muy cultivado en el Renacimiento.

Besotes y salud, Misántropo. Y no problem, no "sorras" el despiste, a todos nos ocurre esto de ir siempre con prisas. Como utopía, no estaría mal erradicarlas..

Calle Quimera dijo...

Jolín, Raúl, tú sí que nos has emocionado... Sabes bien que me enrollo como las persianas en los comentarios, pero esta vez me has dejao muda. Esa es una medalla que no puede colocarse mucha gente... Llevo un ratito intentando pensar qué te contesto, y no puedo. Es que hay palabras que pertenecen a un idioma que solo maneja el corazón, y al que las cuerdas vocales (o en su defecto los dedos que teclean) no pueden llegar jamás. Ese idioma no se puede hablar, solo sentir... Ahora mismo me estoy dirigiendo a ti a través de él, y yo sé que tu enorme corazón es capaz de escucharlo. En castellano, solo te puedo decir que ..gracias.

Un beso enorme, bichillo. te quiero un montonazo. Y Etinarcadia también... pero sin mariconadillas,¿eh? ;-)Bueno, en mi caso, con todas las mariconadillas del mundo.:-)

Goathemala dijo...

Me llevaste a la prehistoria, digamos mejor al neolítico de mis estudios universitarios cuando leí ese libro y me gustó mucho. También a Henri de Saint-Simon.

Creo recordar que en Utopía había una Calle Quimera con frondosos árboles enfrente. También en La República de Platón la había.

Bien visto ¿Qué somos sin sueños, sin metas?

--
Saludos.

Misántropo dijo...

Genial aclaración. Thanks.

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Yo creo que las utopias existen, que no son inalcanzables, ya que la mayoría de las veces nos las creamos nosotros mismos y de utopias vivimos la practica totalidad de nuestra vida, unas conseguidas y otras no. Lo de el estado de sociedad ideal y demás conceptos de utopía también pueden valer, pero tal y como está el panorama más que utopía es tal vez un imposible del todo. La canción de mi tocayo Cortez me viene acompañando desde mi más tierna infancia, pero hacía ya tiempo que no la escuchaba ni me la canturreaba nadie con lo cual me ha sido más que grato volver a reencontrarme con ella.

Paco dijo...

Quizá no nos hayamos dado cuenta aún, pero el ser humano vive instalado permanentemente en la utopía. Cuando deja de serlo, es cuando siguiendo las normas de la sociedad en que viva, deja de soñar para observar todas y cada una de las reglas que marcan las convenciones sociales, religiosas y políticas para convertirse en ciudadano ejemplar. El espacio que le queda entonces, es soñar de que puede cambiar la realidad con sus fantasías. Y verdaderamente puede hacerlo. La sociedad no podría avanzar sin los utópicos... se quedaría estancada. ¡Soñemos, pues! Y que los ortodoxos digan lo que a bien tengan que de decir.
MIS SALUDOS AVALÓN Y ETINARCADIA

El antifaz dijo...

Supongo que se trata de eso. De fijar una meta en el mapa de Moro o vuestra calle, y luego hacer lo más parecido posible a esta utopía... en el camino está lo que cuenta. No en el final.
Bonito... saludos.

Miguel Schweiz dijo...

Así nació la utopía, no podía ser de otra manera, siempre partimos de relaidas aunque pronunciemos quimera y es bonito al fin y al cabo, toda realidad que no comprendemos abarcan estos términos, pero no por desconocimiento hay que dudar de que existan (vale, de que puedan existir...).
Un trabajo excelente Quimera de esos que en donde te gusta quedarte hasta él último punto.

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Preciosa cancion, letra y musica...
Si no soniamos con un mundo mejor, con esa utopia...no seriamos quienes somos no? siempre queres subir como las gaviotas!

Saludos,
Lena

Trini dijo...

Creo que todos tenemos en nuestro interior un país llamado Utopía y una calle llamada Quimera. Donde como gaviotas volamos, si no con nuestras alas, con nuestra imaginacióne ilusión.

Besos

Manuel Rubiales dijo...

Algunas veces me da por pensar que no existen las utopías sino los proyectos, que nada es imposible. La palabra utopia parece que conlleva aquello que es irrealizable. Y a poco que nos empeñemos, con perseverancia y fe, pocas son las cosas que se quedan en el cajón de lo imposible. La utopia debe ser el combustible que nos mueva el motor del espíritu.

¿Os cuento un secretillo...?: Algunas mañanas me despierto con un Ferrari dentro del pecho.
Vino y besos.

yraya dijo...

Pues eso si que sería un sueño vivir en un sitio como ese llamado Utopía.
Me hacéis volar cuando paso por vuestra calle, me ha encantado.

Besitos a los dos

Calle Quimera dijo...

La República de Platón es el predecesor del género literario de la utopía, Goathemala. ¿Y en cuál de ellas no hay una Calle Quimera en la que vivir los sueños, sobre todo los que nunca fueron...?

Sin ellos y sin metas seguimos siendo, la vida no se detiene y no nos espera, así que tenemos que tirar para adelante. Pero se hace mejor el camino cuando tenemos un sitio al que llegar.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Por utopía entendemos lo inalcanzable, Alberto, y muchas veces somos nosotros mismos con nuestros miedos e inseguridades los que colocamos lo que más deseamos en las estanterías más altas... Hay utopías y utopías: las de verdad imposibles y las que solamente creemos que lo son. En ocasiones, basta ponerse de puntillas y estirar el brazo. Sorprende la relativa facilidad con que llegamos a eso que tanto deseábamos...

El estado ideal desde luego es un casi imposible, sí, al menos hoy por hoy. Quién sabe dentro de unos siglos...

Nos alegra muchísimo haberte traído un buen momento con esta canción, de veras. Un besote, y salud.

Calle Quimera dijo...

Los ortodoxos no sé lo que dirán, Paco, pero la heterodoxa de mí aplaude con todas su fuerzas tus palabras. Sí señor, la sociedad ha avanzado a fuerza de fuerza de utópicos, de los que creyeron que era posible lo imposible, y ahí está la Historia para demostrarlo, por mucho que los convencionalismos de todo signo hayan hecho todo lo que estaba en sus manos para tacharlos de locos.

Sigamos instalados en la utopía, soñando hasta que los sueños sean realidades y las realidades de hoy pesadillas....

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Eso creo yo, Antifaz. Se trata de fijar la meta en el mapa de las quimeras, y empezar a caminar hacia ellas. Ya el camino en sí mismo vale la pena, pero..¿sabes? Es que a veces se llega...

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Ha estado bien esa autocorrección, Miguel: "(vale, de que puedan existir...) Me ha hecho mucha gracia... La mayoría de las utopías nacen de realidades, claro que sí, realidades hipotéticas, que serían plausibles si las circunstancias fueran otras. Pero que, como éstas son las que son, hacen imposible la plasmación de la utopía. Ahora bien, si desaparecieran esas circunstancias que impiden que lo que soñamos se haga realidad, ¿qué ocurriría..? Sigamos soñando.. :-)

Besos, y por supuesto salud.

Calle Quimera dijo...

Salimos de las cavernas a fuerza de sueños, Lena, así llegamos a la luna, y así cumplimos muchas de nuestras aspiraciones en la vida."Toda la vida es sueño, y los sueños sueños son". O no...

besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Desde luego que sí, Trini, todos tenemos ese mapa de Ortelius en el corazón, y también una calle llamada Quimera por donde transitar cuando necesitamos salir de la vorágine diaria que tantas veces asfixia y oprime y por donde char a volar como gaviotas, sintiéndonos libres. Lo que ocurre es que a veces la niebla interior es tan densa que no nos deja ver el mapa ni la entrada a esa calle... Cuestión de esperar a que desaparezca. Y soplar un poco, a ver si con ello la ayudamos a irse antes.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Sí señor, Manuel, estoy contigo totalmente. La capacidad de superación del ser humano es increíble... ¿Te imaginas a un señor que nació sin brazos tocando la guitarra y encima como los ángeles? Ese señor existe, la toca con los dedos de los pies, y es un genio. La fuerza de voluntad mueve montañas, y tras las de nuestros miedos, inseguridades, apego a los convencionalismos, están las utopías esperando a ser realizadas.

Dale gas a ese Ferrari, niño... Pero ya...

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Ya lo creo, Yraya... ¿Te imaginas vivir en un lugar en que no se le arda a uno la sangre ante los mil y un desmanes que vemos cada día en los periódicos? ¿Donde reinen la igualdad y la justicia? Ainssssssssss...

Gracias por esas palabras, guapa. Hacer a alguien volar cuando pasa por esta calle es de las cosas más bonitas que nos han dicho.

Muacksssssssss!! Y salud, of course.. ;-)

G.Ruiz dijo...

Los Sueños son el combustible que aviva el fuego de la pasion que mueve al mundo, alguien por ahi comento que sin sueños, utopias y quimeras estamos muertos, y le doy toda la razon, excelentas letras Amigos Un Abrazo y un Beso

domino dijo...

precioso! siempre me entero de cosas nuevas..gracias ademas de expresar buenas palabras y llenar mi sabado de tarde con alimento para los ojos y el alma ademas me enriquecen con conocimientos..muchos besos a los dos y buen finde!!!

El Viento dijo...

Aunque últimamente llego tarde siempre.. quiero dejaros este trocito de una bella canción de mi admirado Serrat:

"..¡Ay! Utopía,
incorregible
que no tiene bastante con lo posible.
¡Ay! ¡Ay, Utopía
que levanta huracanes
de rebeldía!

Quieren ponerle cadenas
Pero, ¿quién es quien le pone puertas al monte?
No pases pena,
que antes que lleguen los perros, será un buen hombre
el que la encuentre
y la cuide hasta que lleguen mejores días.
Sin utopía
la vida sería un ensayo para la muerte.

¡Ay! Utopía,
cómo te quiero
porque les alborotas el gallinero.
¡Ay! ¡Ay, Utopía,
que alumbras los candiles
del nuevo día!

La canción de Alberto me parece preciosa y me la habéis traído de nuevo.. Gracias. Y volemos como las gaviotas.

Besos. (algún que otro porrazo, pero remontaremos el vuelo...:-))

Mónica Lima Quinto dijo...

Me recuerdo mucho de esa canción, sobre una enferma esquizofrénica, en un libro que acabo de leer de Paulo Cohelo, que se llama "Veronika decide morir" en una de las páginas finales dice que a veces los enfermos mentales son más felices porque pueden hacer lo que deseen.
¿interesante verdad?

david santos dijo...

Por favor!

Envía un Mail para la embajada del Brasil en tu País y habla de la injusticia que los tribunales do Brasil están cometiendo con esta niña.
Gracias.
Viva la solidaridad entre los humanos.

Calle Quimera dijo...

Qué bonita esta frase tuya, Gustavo: "Los Sueños son el combustible que aviva el fuego de la pasion que mueve al mundo". Y qué cierta...

Yo no creo que sin sueños y utopías estemos muertos; hay mucha gente por ahí que sigue adelante en su vida sin ellos, y con todo el valor y la dignidad del mundo. Y mucho mérito, porque caminar sin metas es tan cansado... No, no creo que quienes carecen de quimeras estén muertos, pero sí que cuesta mucho más trabajo vivir sin ellas.

Besos, amigo. Y salud.

Calle Quimera dijo...

Gracias a ti por tan calurosas palabras, Domino. Muchos besos para ti también, y salud.

Calle Quimera dijo...

Kronos manda, Viento, nos tiraniza a todos. De todas formas, sabes que tarde o temprano, cuando tus ocupaciones te lo permitan, siempre eres muy bienvenida a esta calle.

Tengo que agradecerte la preciosa canción que nos has dejado de Serrat. Me quedo sobre todo con este fragmento: "Sin utopía
la vida sería un ensayo para la muerte". Yo, desde luego, necesito las quimeras como el aire que respiro. Hay días que hasta más...

Sí señorita, daremos porrazos de vez en cuando, pero ¿para qué si no están las alas sino para levantar el vuelo de nuevo? Hoy abajo, pero mañana arriba. Como los buenos... :-)

Un besazo, y salud.

Calle Quimera dijo...

No sabría qué decirte sobre los enfermos mentales y su propensión a ser felices haciendo lo que desean, Mónica, porque no soy sicóloga, ni siquiatra, y tampoco he padecido enfermedades mentales. :-) Pero supongo que Coelho debía saber mucho de esto, porque en su juventud estuvo internado en clínicas siquiátricas tres veces. De hecho, el libro que mencionas es producto de esas estancias... Y no solo debía de saber de enfermos mentales, sino también mucho de sueños y utopías, porque la suya era ser escritor y desde el principio lo tuvo todo en contra: a sus padres, el poco éxito que durante los primeros años tuvieron sus obras... Pero no cejó. Haciendo honor a una de sus frases, "Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él", perseveró en su empeño, y no solo se ha convertido en todo un fenómeno mediático, sino que ha llegado a ocupar un sillón en la Academia Brasileña de Letras. Del que, por cierto, tomó posesión con un discurso que exaltaba la utopía y la fe...

besos, y salud.

ElPoeta dijo...

Seamos realistas, amigos.... Pidamos lo imposible. Besos y abrazos,
V.

Calle Quimera dijo...

Es la mejor consigna que he escuchado, Poeta. Me apunto.. :-)

besos.

Ana R dijo...

Mantener los sueños vivos es mantener las ilusiones vivas, sí.Pero esque , algunas veces tememos el estrépito conque se derrumban por no haber podido mantenerlos...


Un abrazo