viernes, 13 de julio de 2007

LA NIÑA DETENIDA


Una tarde de mirada triste,
una tarde que va perdiendo la memoria,
camina lenta doblando ya la esquina de mi calle,
pisando la hojarasca de las horas caídas y
perdiéndose entre lánguidos claroscuros.
La sombra de la luna se asoma tímidamente
sonriendo detrás de las nubes para contemplar
los últimos y vacilantes pasos del sol.
Y pronto el vientre de la noche alumbrará estrellas,
que establecerán un régimen de silencio
en que se extinguirán las palabras y nacerá el pensamiento.
Entonces, mi aliento será apenas el único trazo de vida
en la noche. Me deshabitará mi Gobi,
desierto de la rutina del día,
y vendrán a ocupar su sitio notas frutales, verdes,
acentos de otros sonidos, brisas, que no calimas...
Y en mi oasis ordenaré silencios, pensamientos,
notas, brisas y acentos, me desvestiré del día,
reinventaré el tiempo, la vida. Solo transitarán
ángeles buenos por mis venas,
y me miraré transparente en espejos de aguas.
Veo a través de mi ventana doblar definitivamente
por la esquina de mi calle a la tarde lenta, de mirada triste.
El cristal refleja con claridad mi imagen, y me miro.
Y resbala una sonrisa en la desnudez de mis labios,
cuando veo que detrás de esa cara de mujer está la niña detenida.

AVALON

39 comentarios:

Manuel Rubiales dijo...

Contemplaste en la ventana uno de los mayores tesoros del ser humano: La mirada de la infancia, esa que, cuando la madurez se nos anuda al cuello, saca a relucir el cristalino refugio de la inocencia, del tiempo en el que todo estaba por hacer, en el que el futuro se presentaba siempre con una mano asida a la nuestra.
Hermosísimo texto.

SCD dijo...

¡Wow!, precioso amiga Avalón, te presento mis respetos nuevamente.

La verdad es que todos seguimos teniendo a un niño dentro pero hay mucha gente que le cuesta sacarlo.

Es una exquisitez pasar por aqui, siempre encuentro sorpresas en esta calle ;-)

Saludos!!!!!

Paco dijo...

Si, por instantes, pudiéramos descargar de nuestra espalda la pesada mochila que, como una rémora inevitable, el tiempo y la experiencia nos regaló, nuestros ojos se volverán cándidos, nuestra mirada limpia, nuestros deseos estarán exentos de pecado, nuestro pasado casi será presente y tendremos todo el futuro por delante.
A ese ideal imposible, hay que volver constantemente y agarrarlo en retazos porque aún nos puede conformar la vida futura.
Precioso tu texto, Avalón.
UN BESO

María dijo...

qué dulce meláncolía se esconde detrás de esa mujer.
muy poético, mi niña.
Un beso.

G.Ruiz dijo...

Sin palabras, asi me has dejado querida Avalon, recordandome que hay un niño dentro de mi deseoso de darle valor a los detalles de la vida, que por los ajetreos diarios a veces, sino todo el tiempo pasamos por alto.
Saludos!!!

El perro andaluz dijo...

Iba a ser el primero en comentar pero me he demorado leyendo tantas veces esta maravilla que ya me ganaron. Precioso Avalon, me has emocionado aunque ya debería estar acostumbrado.
Te mando un beso cargado de otros besos y estos de otros y...

Calle Quimera dijo...

Es cierto, Manuel, la mirada vuelta hacia la infancia es el regreso a aquella época en que el futuro se presentaba siempre con una mano asida a la nuestra, en que pensábamos que las ilusiones eran realidades anticipadas.Hasta que la vida nos demostró que en su mayor parte solo eran quimeras...

Es bueno volver de vez en cuando al interior de uno mismo, perderse por ahí dentro y andar los senderos que guardamos.

Besos, vinillo y..gracias por tus palabras.

Calle Quimera dijo...

Hay que cuidar a ese niño que todos llevamos dentro, mi querido SCD, porque lo mejor de nosotros está en él. Seguro que tú no has dejado aún que se te escape...

Un besote.

Calle Quimera dijo...

Qué bonito lo has dicho, Paco.... Pero sí que es posible descargarse de esa pesada mochila a ratos, posible y necesario para tomar fuerzas, para saber quién ese ese que carga la mochila, de qué quiere en realidad llenarla, para descargarla de lastres inútiles...

Claro que esos momentos de paz, esos en que procuramos sentirnos livianos, conforman nuestro futuro. Por eso es tan importante parar de vez en cuando un poquito.

Un besote.

Calle Quimera dijo...

Sí que hay una cierta melancolía de telón de fondo en este poema, María, la que deja caer la tarde, la que yace en la mirada de la mujer que, aun viendo a la niña detenida en el cristal de la ventana sabe que en realidad ya no es esa niña.. Todo eso es inevitable. Pero a pesar de todo, el encuentro con esa niña, con ese rato en que la mujer dedica solo a escucharse, a ser una con ella misma, es de lo más gratificante para ella.

besotes, guapa.

Calle Quimera dijo...

¿Y qué haces que no dejas salir a ese niño, Gustavo? Como decía SCD, hay a quien le cuesta trabajo encontrarlo, incluso hay quien lo ha perdido definitivamente. Pero mientras tenga voz y se deje oír hay que hacerle caso. Lo mejor que posee la vida son esos pequeños detalles, tú lo sabes... No los dejes pasar, escucha a tu niño. Te alegrarás.

Un besazo.

Calle Quimera dijo...

Querido Allan, tú siempre estás en las primeras posiciones en tantas cosas...

Gracias por tus palabras, y por esos multibesos. Con lo besucona que soy yo, me he puesto la mar de contentita.. :-)

Besos de repetición para ti, tableteando en plan ametralladora a razón de 500 besos por segundo. (Hala, para que digamos luego los andaluces que no somos exagerados..jajaja..)

mi despertar dijo...

leerte es un placer como siempre porque cuando estoy en tu blog me transporto

mi despertar dijo...

leerte es un placer como siempre porque cuando estoy en tu blog me transporto

mi despertar dijo...

leerte es un placer como siempre porque cuando estoy en tu blog me transporto

mi despertar dijo...

leerte es un placer como siempre porque cuando estoy en tu blog me transporto

Calle Quimera dijo...

Gracias por tus palabras, Mucha, ya sabes que el placer es mutuo. Un beso.

ElPoeta dijo...

Niña querida, Avalon, la caída de la tarde es el momento perfecto para esas reflexiones. Delicioso ese cuadro que nos muestras. Un beso,
V.

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Son las 3.12 de la madrugada, acabo de llegar de cena con mis hermanos y amigos y para colmo a las 7,30 me toca trabajar este sabado...no hay problema, el pequeño espacio de tiempo ue dedeico a leerlos me da la sufieciente paz y serenidad que necesito para poder dormir y descansar estas escasas 3 horas que tengo, Y eso ya es algo...o mucho.

malena dijo...

Querida Avalon, me pierdo mezclándome entre tus pensamientos y sentimientos y me siento bien sin encontrarme porque sé que la niña que se refleja en el espejo me espera para llevarme de la mano.Un beso muy grande.

Kim Basinger dijo...

Precisa entrada, donde me haces sentir esa paz que trasmites.

Mónica Lima Quinto dijo...

Sobervio.
La teoría del análisis transaccional (AT) reza que todos actuamos como niño, adulto o padre, según las circunstancias.
Felicitaciones, muy bonito

Nochestrellada dijo...

muy bellas palabras...
saludos

El antifaz dijo...

En la cara de mi abuela veía yo a una niña; en otra cara encuentro que no pasa el tiempo por más que el tiempo diga que está pasando.
Besos.

nadaquedemostrar dijo...

...puedo comprender todos y cada uno de los sentimientos de los que hablas...

Un beso.

Calle Quimera dijo...

Así es, Poeta. La caída de la tarde, con la tranquilidad que suele llevar
aneja, es el momento ideal para encontrarse con uno mismo.Y eso siempre es necesario...

Un beso, me alegra verte de nuevo. Y gracias por tus palabras.

Calle Quimera dijo...

Para nosotros significa mucho que alguien nos diga que en esta calle
encuentra serenidad, Alberto. No sabes cuánto agradezco las palabras que nos has dedicado.

Un beso muy grande. Y de nuevo, gracias...

Calle Quimera dijo...

La niña del espejo, que todos llevamos dentro, nos espera cada día para llevarnos de la mano por los vericuetos de nuestro interior, Malena, para devolvernos la paz que el trasiego del día nos roba. Solo hace falta parar el ritmo un ratito, buscar unos momentos de tranquilidad y concentrarnos enlo que suena y vibra en nuestro interior.

Un beso enorme, Malena.

Calle Quimera dijo...

Me alegra mucho haber sido capaz de transmitir esa paz, Kim, era lo que intentaba.

Un beso, y gracias por tu visita.

Calle Quimera dijo...

Gracias, Noche estrellada, por tu visita y por tus palabras. Bienvenida
siempre que te apetezca a esta calle.

Un beso.

Calle Quimera dijo...

Es precioso lo que dices, Antifaz... Te deseo de corazón que aunque las
manecillas del reloj sigan girando, el tiempo jamás pase en ese otro
rostro. Ni en el tuyo.

Un beso.

Calle Quimera dijo...

Eso parece, Mónica; según las circunstancias actuamos, hablamos y seguramente hasta pensamos de distintas formas, nos acomodamos a lo que va surgiendo, cambiamos de registro y de rol continuamente...

A mí al menos me gusta adentrarme de vez en cuando en los entresijos de los caminos interiores, y quedarme a ratos instalada en esa calma de la niñez.

Un beso.

Calle Quimera dijo...

Si puedes comprender todos esos sentimientos es porque los has vivido, Nada. Es agradable hacerlo de vez en cuando, ¿verdad..?

Un besote.

Calle Quimera dijo...

Algún día te contaré la imagen que se pasea por mi mente de mi niño interior....
Salud¡¡¡¡¡

txanba dijo...

ya sabes que siempre que paso dejo algo escrito porque me apetece y porque además, el tiempo esta a favor de los pequeños. un abrazo, tx.

Calle Quimera dijo...

Ya estás tardando, Etinarcadia... Soy toda oídos.

Un besote.

Calle Quimera dijo...

Es lo que debería de ser, Txanba, que el tiempo estuviese a favor de los niños, incluido ese que cada uno lleva dentro. Desgraciadamente, no siempre es así. Pero se procura, ¿verdad?

Siempre es un verdadero placer verte por aquí, leerte... Un beso.

Miguel dijo...

Avalón, una poesía llena de nostalgia. ¿Hay quizás muchas barreras? Tal vez con la sonrisa podría ir creciendo la niña, entonces en lugar de mirar atrás y buscarla, caminarían ahora juntas. No sé, se me ha ocurrido sin más.
Besitos

Calle Quimera dijo...

No, querido Miguel, no hay ninguna barrera entre ambas; de hecho, la mujer se encuentra casi a diario con la niña, y procuran caminar juntas. Cuestión de reencuentro y de paz con una misma...

¿Sabes? Sueles tener buenas ideas...

Un besote enorme.