martes, 9 de diciembre de 2008

CÍRCULO CERRADO



Ves difusos los contornos de tu vida,
tan difusos que ni siquiera se perfilan
vagamente los de mañana por la tarde.
Ya no haces planes. Tantas veces sueños traicionados...
Recoges la última hilacha de ti misma,
que malcolgaba del ajado y triste perchero,
y la metes en la maleta.
En tu bolsillo, un pasaje al paraíso: a Tahití. Como Gauguin...
Dejarlo todo e irse. Quemar tu última bengala.
Escapar del caos, del marasmo que te asfixia,
del nicho de tu soledad,
en busca de algo a lo que llamar vida.
Hay en aquellos que se van una huida de sí mismos,
pero los fantasmas de la memoria,
aquellos que nunca llegaron al cementerio del olvido,
viajan confortables en el equipaje.
Lo fundamental persiste. Nada cambia.
El paisaje viste, pero no nos viste de nada que no fuéramos.
Lo esencial permanece. Lo mismo en Tahití que en París...
Huyes de ti en alocada y ciega carrera hacia ti misma,
sin entender que somos círculos cerrados,
sin escapatoria. Condenados a nosotros mismos.


Hay quien se va para descubrir y descubrirse, y quien lo hace para huir de sí mismo, olvidando que esto no suele servir para mucho, que en la maleta se nos cuelan lo recuerdos, los miedos, todo cuanto nos atormenta y que pensamos poder dejar atrás al cambiar de paisaje. La geografía de nuestro interior no cambia, sigue siendo la misma por muy lejos que nos vayamos.

Viajar en pos de uno, nunca huir de uno...

63 comentarios:

El viento dijo...

No sé dónde pero leí una vez que hacemos de la vida una huida sin sentido. El viaje, que no huida, hacia otros paisajes tenemos que emprenderlo cuando ya conocemos y aceptamos el nuestro.Profundo y precioso tu círculo cerrado.

Besos a ambos.

Malena dijo...

Si precioso es el escrito, elcomentario de El Viento, no se queda atrás. Está visto que tengo unos amigos que son de lujo.

Es verdad, intentamos huir de nuestros problemas cambiando el decorado, pero es evidente, y la vida te lo enseña, que no podemos huir de nosotros mismos, que si queremos cambiar, debemos empezar por dentro.

Visualizarnos y hacer una verdadera limpieza. Tomar una perspectiva e ir eliminando, en medida que podamos, todo aquello que no nos deja evolucionar, que nos preocupa o nos hace sufrir. A partir de entonces, el círculo se abrirá y podremos viajar sin miedo, porque vamos ligeros de equipaje, como decía Antonio Machado.

Repito: es un gran escrito digno de Calle Quimera.

Miles de besos. Mi Dama... mi Caballero...

P.D/ Espero deberes hechos :)

Adolfo Payés dijo...

Viajar siempre por cambiar un poco sin escapar de uno mismo es lo mas bello para salir y encontrar otros aires que te acaricien...


aludos un abrazo

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Muy a menudo, al ver pasar por mi lado al llamado transeunte, vagabundo... siento y pienso lo que tu transmites... huye o busca qué descubrir, porque de donde procede ya no le puede dar más... si habrá de todo... pero éstos "pobres", lo mismo son ricos en el don de abandonar y buscar nuevos caminos... a mi me gusta llamarlos vagamundos... creo que les va más... Seguid viajando, pero no os olvideis de contarlo aunque sea aquí...en vuestro blog...saludos

(pd: he de admitir que ahora lo leo mejor...tan blanquito... pero oscurito era muy ... ¿entrañable?... o más Quimera).

Saludos

Amaya dijo...

No hay viaje más apasionante ni más valiente que el que hacemos al interior de nosotros mismos.., si nos atrevemos a mirarnos a los ojos, a contarnos los secretos compraremos ese billete que nos lleva a un paraído desconocido en el que habita un hombre/mujer nuevo/a , el que siempre debimos ser, el que nace cuando nos aceptamos sin reservas y apostamos por nosotros mismos.. Un beso enorme Calle quimera , para ti y para tu caballero Etinarcadia, del que no me olvido..

Alberto López Cordero dijo...

En esta vida a todos nos toca cargar con el equipaje que hemos guardado durante mucho tiempo. A veces nos pesa y no podemos con él. Otras veces es ligero como el viento y nos da la libertad de poder viajar a donde nos de la gana sin ningún tipo de ataduras. En realidad la vida es una especie de viaje o de huida constante, que por desgracia, o por suerte, según se mire, no sabemos a donde nos va a llevar. Un abrazo.

SOL dijo...

Muchas veces me quedo pensando cuando algunas personas que pasan por algún problema dicen:" me voy a... porque necesito encontrarme.. necesito despejar mis ideas"
Creo que si algo nos sucede.. estemos donde estemos ... " eso " que debemos resolver nos perseguirá sea cual fuera el lugar a donde huyamos como bien lo dices tu...
Besos llenos de luz cielo!!!
Me encantó estar en calle quimera!!!

Fede dijo...

Ya lo ha dicho Amaya, el viaje más apasionante es el que hacemos al centro de uno mismo. Yo diría más: Sólo en la medida en que seamos capaces de viajar en profundidad, sabremos apreciar la dimensión horizontal de nuestras experiencias viajeras.

Wara dijo...

Hola, he pasado muchas veces por esta calle procurando no hacer ruido, quizá por sentirme un poco extraña entre lo que para otros es tan familiar y conocido... Pero esta noche yo misma he tomado la decisión de ausentarme de mis amigos e irme, como si fuera posible no llevarles conmigo. No iré a París, mi viaje será muy próximo aunque profundo, precisamente dentro de mí misma, donde está todo lo que soy y forma parte de mi vestido, de mi paisaje interior.

Preciosas palabras, precioso espacio. Buenas noches.

Shanti / Lil Smith dijo...

Empiezo por decir que me ha encantado el tema de tienes un amigo acompañando esta entrada.
Ahora en cuanto a esta entrada cuantas personas no huyen de si mismo sin saberlo y a donde van se llevan el equipaje con exceso de peso. Yo una vez viaje buscando escapar y mi compañía en ese trayecto fue mi pasado y que pesado se me hizo ese viaje. Ahora no, que va...viajo solita para ver que me traigo en mis maletas vacías jajajaja

Les dejo abrazos

Cálida Brisa dijo...

Cada uno viajamos de una manera
metemos en la maleta lo mejor
pero procurar no hacerla pesada
porque lo importante es poco
ya que és, lo que sale del interior
pequeñas vivencias
bellos instantes
dulces caricias
lagrimas que no logran brotar.

Asi lo vi yo...

Un abrazo

Prometeo dijo...

Es verdad, muchas veces huimos de nosotros mismos, huimos por miedo o cobardia, por no conocernos bien, no ser capaz de asumirnos y hay muchas formas de huir, todas malas. Me ha gustado y mucho. Un fuerte abarzo.

Abril Lech dijo...

Qué linda versión de You´ve got a friend! Y el texto es tan cierto... Pero por alguna razón hay personas que recién pueden encontrarse cuando están lejos de su tierra...

Victoria Caro dijo...

El poema es buenísimo.

Decía Saramago que para cambiar nuestra vida tendríamos que cambiar de vida y eso no es, de momento, muy posible. Huir de nosotros mismos tampoco, de momento, quizás se invente aalgo en el futuro.

Besos y felicidades por ese poemazo.

Raiza Sommi dijo...

Leí alguna vez una frase que decía: "Viajar para encontrar al viajero".
Muy hermosas letras en éste post.

Saludos y un abrazo

MentesSueltas dijo...

Lo fundamental persiste. Nada cambia... tus letras me resultaron un tratado sobre la vida y su verdadero valor.
Bello leerte.

Te abrazo con mi mejor energia.
MentesSueltas

María Narro dijo...

pufffffff

¡cómo está el patio!

es mejor tomarselo a risa, mi niña, ¡estamos todos igual! buscando algo mejor, el paraíso... y tú lo has dicho: huyendo de nosotros mismos.

dicen que la felicidad está Dentro, no hay que buscarla Fuera.

un abrazo,

Fernando Nerú dijo...

Gracias por dejar una hermosa huella en mi blog...

Tras tu invitación vengo raudo al tuyo, y he podido dilucidar, absorber, y hacer mio el trasfondo de estos versos.

Marvillosa creación, te has gando mi respeto y admiración, por ello he de volver siempre y enlazar tu link a mi blog.

Con mucho afecto Fernando Nerú.

Nochestrellada dijo...

no importa cuanto intentemos huir esos fantasmas seguirán con nosotros, hasta que decidamos mirarle a los ojos

un beso grande a los dos

El éxodo dijo...

Quién pudiera, conservando la memoria, deshacerse de los fantasmas que habitan en la mazmorra de los recuerdos.

Un abrazo.

Calle Quimera dijo...

Ahora que no me ve Avalon..........En realidad todo es una puta mentira.Casi ninguno de nosotros SOMOS de verdad.Las circunstancias que nos rodean son las que nos van moldeando hasta dejarnos totalmente deformes.Nos miramos al espejo por la mañana y solo vemos un rostro,el Alma sigue escondida bajo toda la mierda que hemos permitido que la cubra.En fin,si dijera que no os aprecio mentiría.OS QUIERO¡¡¡¡.SALUD¡¡¡.

Calle Quimera dijo...

Pues lo leyeras donde lo leyera, Viento, creo que así es, que hay quien hace de su vida, no un viaje, sino una huida de todo, sobre todo de sí mismo.
Y vuelves a llevar toda la razón en lo que dices: es mejor no aventurarse por paisajes desconocidos antes de saber conducirse bien por los propios Corre uno el riesgo de perderse…

Besos y salud, Viento.

Calle Quimera dijo...

Es precioso el comen de Viento, Malena, ya lo creo…. Si hay algo de lo que nadie puede escapar es de sí mismo, estamos condenados a nosotros mismos, y mientras antes entendamos eso, mejor.

Todo pasa, como dices, por una limpieza de mochila, por descargarla de cuanto nos obstaculiza la marcha y nos lastra. Eso aligera el peso, y además, deja hueco para lo próximo que haya de venir a nuestra vida.

Besos, princesita.

Calle Quimera dijo...

Eso sí, Adolfo, viajar por cambiar, por ampliar horizontes, hasta los de uno mismo, pero nunca por huir. Siempre terminas encontrándote contigo mismo.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Abandonar caminos ya intransitables o que no nos llevan a ningún lado y buscar otros nuevos es digno de elogio, Manuel, indica fuerza de voluntad y ganas de sacarle provecho a la vida. Vagamundos, como los llamas, creo que muy acertadamente, los hay, por las calles de las ciudades y por las del interior de sí mismos.

Procuraremos seguir contando.. Gracias.. :-)

Y seguramente llevas razón, más oscurito era más Quimera, no hago más que darle vueltas a la cabeza.. :-)

Besos

El perro andaluz dijo...

Se puede huír de todos menos de uno mismo, pero los viajes interiores pueden servir de mucho. Sin distancias ni destinos, podemos llegar muy lejos.
Besos y abrazos, queridos míos.

Calle Quimera dijo...

¡Querido Allan!¡Muassssssssss!! Es un alegrón verte de nuevo...

Pues llevas toda la razón, los viajes interiores son necesarios a veces para poder conocer bien nuestra propia geografía, nuestros paisajes interiores. Sin ese conocimiento, corre uno el riesgo de perderse. Y sí señor, mientras menos distancias y objetivos nos marquemos mejor irá ese viaje.

Besos, muuuuuuuchos.

Calle Quimera dijo...

Ese es el viaje más apasionante, Amaya, el que se hace al interior de uno mismo, es cierto. Y uno de los más difíciles, de los que más recovecos tienen para perderse, de los más agotadores… Pero merece la pena llegar a la meta, encontrarse con ese que de verdad somos y apostar por él, no por el que desearíamos ser. Esa es la trampa…

Besazos, de parte de Etinarcadia y de la mía.

Calle Quimera dijo...

La cuestión, Alberto, es que el que ese equipaje pueda ser más ligero muchas veces depende de nosotros, de que tengamos el suficiente sentido común como para desprendernos de lo que realmente no nos hace falta, o que nos ancla y lastra en un lugar concreto del camino, sin permitirnos avanzar. Y es que, como dices, la vida es camino, hay que andarlo, y eso no tiene vuelta de hoja.

Besotes.

Calle Quimera dijo...

Para encontrarse no vale salir corriendo en dirección contraria, Sol, intentando tapar esos problemas con nuevas caras, nuevos paisajes. No cabe más solución que ponerse frente a un espejo y mirarse sin desviar la vista. Lo de viajar viene luego…

Un besote, y gracias por tus calurosas palabras.

Calle Quimera dijo...

Amaya lo dijo muy bien, Fede. No solo es ese el viaje más apasionante, es además el más necesario en determinadas etapas de nuestra vida. Y hay que hacerlo como dices, en profundidad, si no, vale de poco.

Besos

Calle Quimera dijo...

Bienvenida a esta Calle, Wara, aquí nunca serás una extraña. Si en algo destacan los amigos que transitan por ella, además de sus formas de escribir, es en la calidez que siempre demuestran.

Ese es un viaje difícil, y a quien lo emprende solo cabe desearle mucha suerte, pero creo que si uno mira dentro de sí mismo con objetividad y honestidad, siempre se llega a buen término.

Besos, y de nuevo bienvenida.

Trini dijo...

Ante todo, alabar la belleza del poema. Me ha llegado y llenado.

Luego, no sé, creo que quién huye lo hace siempre, tal como el que busca...

De todas maneras, a veces, es vital cojer la meleta, con recuerdos y todo y huir, al menos una semana. Ay, quién pudiera...

Besos muchos y más

Calle Quimera dijo...

Es un tema precioso, ¿verdad, Shanti? Hace más de 30 años que está ahí, y sigue estando vigente, es la mejor manera de recordarle a alguien que quieres que tiene un amigo en ti.

Es verdad, muchos huyen de sí mismos sin saberlo, incluso creo que si no todos, la inmensa mayoría lo hemos hecho alguna vez en nuestra vida, en mayor o menor grado. Es afortunado quien, como tú, se da cuenta, vacia el equipaje y lo deja listo para llenarlo con lo nuevo que va encontrando en el viaje.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Y lo ves bien, Cálida brisa, al menos a mi entender. Lo verdaderamente importante es eso que enumeras, todo lo demás no es más que exceso de equipaje, y ya sabemos que eso siempre tiene un coste adicional.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Es así, Prometeo, esas huidas nunca son buenas, porque al final solo nos encontraremos con nosotros mismos de nuevo, tan confusos como estábamos antes, o más.

Un besote.

Calle Quimera dijo...

Sí que es verdad, Abril, hay quienes pueden reconocerse a sí mismos, una vez lejos de los paisajes humanos y geográficos habituales, pero creo que solo cuando camina al encuentro de sí mismos en uno de esos viajes, cuando no solo tienen voluntad de huir, sino también de hallar. Hay veces que, desde luego, es esencial alejarse de un entorno que corre cortinas de humo sobre nosotros.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Cambiar la vida cambiando de vida está al alcance de pocos, Victoria, pero sí creo que está al alcance de más enfrentarse con uno mismo, aceptarse, procurara cambiar lo que no nos gusta, afianzarnos en lo que sí, no desear ser quienes no somos. Y si se consigue eso, que bien difícil es, creo que ya no hace falta huir de uno mismo.

Gracias por esos piropos, guapa, viniendo de quien vienen son todo un honor.

Besotes

Vizconde de Bragelonne dijo...

Una vez estuve condenado, pero no fue a mi mismo. Eso sí fue (permítaseme la morcilla) una muy dulce condena... Besos.

Calle Quimera dijo...

Es una muy buena frase, Raiza, ya lo creo…. En todo viaje se encuentra algo, creo yo. Hasta al viajero.. :-)

Besos.

Calle Quimera dijo...

Gracias, Mentes sueltas, por tus palabras y por esas energías que dejas.

Un abrazo y un beso
.

Calle Quimera dijo...

Sí, María, todos estamos igual, en uno u otro momento de nuestra vida creo al inmensa mayoría corre como un galgo buscando un escape… La verdad sea dicha, la felicidad también está fuera de uno, las cosas como son, pero no solo fuera de uno. Si sabemos adaptar nuestra actitud ante las circunstancias en que nos vemos inmersos, desde luego que sí conseguimos ser felices. No desear imposibles y valorar lo que tenemos creo que es una de las claves.

Besos, princesa.

Calle Quimera dijo...

Gracias por tu visita, Fernando, bienvenido en nombre de Etinarcadia mi compañero de blog, y en el mío propio.

Saludos cordiales.

Calle Quimera dijo...

No hay otra forma de poner en fuga a los fantasmas que enfrentarnos a ellos, Nochestrellada, todo lo que sea darles la espalda es hacerlos más fuertes.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Reconducir los sentimientos es posible, Rafa, conservar determinados hechos vividos en la memoria sin que su recuerdo produzca la más mínima emoción es posible. Es entonces cuando los fantasmas se diluyen en la nada.

Besos

Calle Quimera dijo...

Eso sí es cierto, Trini, el que huye tenderá a huir siempre, a menos que un día deje de correr, plante los pies en tierra y se enfrente a aquello de lo que intenta escapar. No es fácil, a veces ni siquiera sabemos que estamos huyendo, pero es posible romper el círculo, lo creo firmemente.

Lo de escaparse una semanita con fantasmas y todo es necesario tantas veces… Quién pudiera, hija, quién pudiera..:-)

Gracias por ese elogio, reina, que lo digas tú es pa estar contenta…

Besotes.

Calle Quimera dijo...

A ti te permitimos morcillas, chorizos y lo que quieras, Vizconde.. :-) Si la condena es dulce, ojalá fuera a cadena perpetua, ¿verdad..? Lo malo es que luego le dan a uno la condicional, y después de eso viene el fin de la condena. Por lo menos, con la libertad que se recupera siempre puede uno hacer algo…

Besos.

La Gata Coqueta dijo...

¿Huir? Escapar? de que?

No me siento prisionera...
anunque podia estarlo...

No quiero escapar...
Estoy feliz con mi yo...

Los recuerdos son lindos...
No los quiero enturbiar....

Es lo que me ha tocado vivir...
Lo asumo y soy feliz...

Tal vez tenga un ángel guardian
Que llevo dentro de mi alma
Y el sea el causante de no sentirme decepcionada ante nada...

Y ver el día a día como un regalo sin esperar el mañana para vivirlo intensamente.

Entro en esta parcela y me haceis profundizar en los más adentros...

No puede ser...

Un abrazo con todo mi amor.
Os deseo un buen finde y muchos besos.

Calle Quimera dijo...

Gata, este comentario tuyo es toda una lección, un ejemplo, y más sabiendo que no estás precisamente en tu mejor momento. Asumir lo que toca en la vida en cada momento y hacerlo con alegría, sin pensar que la vida tiene una deuda con uno, no renunciar a nada, es desde luego poner una bandera en la luna.

Un beso muuuuuuy grande, Gata, un muy buen fin de semana y..gracias por ese comentario.

ElPoeta dijo...

Marcharse puede ser una forma de intentar huir de uno mismo, pero también una forma de intentar encontrarse. Bellas palabras. Besos y abrazos, amigos,
V.

Calle Quimera dijo...

Marcharse para encontrarse es una muy buena opción, Poeta, lo malo es cuando con esa excusa lo que uno hace es huir de sí mismo.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Tarde o temprano siempre acabo viéndote, Etinarcadia.. ;-)

Sí, las circunstancias nos moldean, nos forman y nos conforman. O nos deforman… Pero sé que no consiguen más que deformar por fuera, porque cuando ese alma es verdaderamente valiosa, aunque quede enterrada bajo los cascotes de todo lo que se nos viene encima y un poco magullada, sigue siendo la misma. Lo que uno de verdad es nunca cambia, compañero, aunque a veces lo parezca; nos endurecemos a fuerza de golpes, pero la esencia, la buena esencia, siempre permanece. Y digo que lo sé y no que lo supongo porque tengo la prueba de ello. Tú.

Un beso bien grande. Y un capón. ¿Qué por qué el capón? No sé, pero seguro que algo habrás hecho pa merecértelo.. :-P

Alimontero dijo...

Huir de si mismo es imposible, viajar, drogarse, evadirse de cualquier forma es solo para despertar y verse nuevamente igual…es como evitar tu sombra, estés donde estés.
Quizá digo esto porque prefiero “el frente a frente”…que me pasa? Por qué me está sucediendo esto o lo otro? Que tengo que resolver? Que me lo impide?...es mirar las dos caras de la moneda…y eso me gusta. Conocer mis dos lados y permanecer conmigo, y eso implica un trabajo personal y también un proceso…quiero hacerlo? Todo está en la respuesta! Y entonces veré si emprendo el viaje conmigo y mi maleta vacía…para así poder llenarla en el camino, de todo aquello que me ha gustado descubrir.
Feliz semana a ambos!! ;-))
Ali

Calle Quimera dijo...

Ali, ¿qué puedo añadir a una exposición tan profesional? Creo que has dado las preguntas clave, ya es cuestión de intentar responderlas con honestidad.

Besos, y feliz semana también para ti.

El antifaz dijo...

Si me permitís voy a contradecir al patio. Sí hay que huir de uno mismo. No se puede, debe soportar una situación en la que tú no eres en absoluto tú. Salir corriendo. Llamadlo cobardía o como os dé la gana. Pero cuando haga falta, me voy. Quizá "El poeta" haya dado en el clavo: te reecuentras, te renuevas, te creas de otra manera.

Estos días fue el aniversario de los derechos humanos. Mucho antes de este papel, decía Baudelaire: "Habría que añadir dos a la lista de los derechos del hombre: el derecho al desorden y a marcharse".
Besos, abrazos.

manolo rubiales dijo...

Macharse de uno mísmo, verse desde fuera es una de las mejores formas de conocerse y, a la vez, reencontrarnos con el ser que nunca hemos sido por culpa de los perjuicios, de la educación y de la deshumanización a que nos sometemos desde la mismísima lactancia. Si, hay que marcharse y, si es posile, dando un portazo cuando haga falta y nos apetezca.

Alimontero dijo...

Querido amigo, cuando respondemos honestamente, nuestro corazón acelera su corazón en satisfacción y el Universo se confabula para el logro de tu sueño, tu realización!!

besos,
Ali

yraya dijo...

Y aún así somos muchos los que intentamos huir de nosotros mismos.
Un abrazo para los dos.

Callejerilla dijo...

... gracias...

Callejerilla dijo...

... gracias...

Wara dijo...

Hola, buenas noches. Gracias por la bienvenida a esta calle en la que, efectivamente, siento esa agradable calidez de los sitios a los que a uno le agrada regresar.

Saludos.

Enmascarado dijo...

Si te fijas bien, no somos circulos totalmente cerrados...justo ahí...en el centro..existe una finísima rendija que nos permite poder unirnos a otros círculos con los que coincidimos

Y en ese mágico espacio donde ambos circulos coinciden es donde veremos que nuestros sueños se cumplen, que nuestra geografía interior cambia por la "erosión" del Amor, la Amistad... y que ya no somos un circulo..somos un Ocho...los anillos olímpicos..el simbolo del Infinito

Sólo debemos estar atentos y nunca desesperar.

Besos geométricos y Salud¡¡

Cálida Brisa dijo...

Calle Quimera
Mis felicitaciones por hacer tamden con tan buena gente y mejores plumas.
Besitos y adelante.
Paquita=Cálida Brisa