domingo, 1 de junio de 2008

PARA TI, QUE ACABAS DE CUMPLIR 25 AÑOS


En la calle dormida se arraciman las sombras nocturnas, hendidas apenas por la vacilante luz de las farolas y por el neón de los luminosos de algunos establecimientos. Solo el lejano ronroneo de
un coche, quizás el ladrido de un perro o el estridente y triste ulular de una sirena, rasgan la urdimbre del silencio que envuelve la ciudad. Calma y quietud. Dentro y fuera de la casa y del alma, soledad descolorida, ni siquiera engañada por el sonido acompasado del reloj, el latido del corazón del tiempo. De ese tiempo que se desliza entre sus agujas y entre nuestros dedos, hecho montoncitos a nuestras espaldas.

Y entonces lloras, lloras por esas primaveras y veranos sepultados en un marchito otoño que ya solo dora las hojas de los árboles, haciéndolas caer mientras reverdece las de tus recuerdos. Sobre todo las de esos que no quisieras que siguieran ahí. Lloras por todo aquello que ya solo vive en la memoria de tus pupilas, entre los pliegues de sonrisas borradas hace tiempo. Por los sueños que te permitió concebir el ángel que te maldijo, por lo que pudo haber sido y nunca fue.

El parpadeo de la pantalla del ordenador, quizás la del móvil, se abre paso a través de tus lágrimas. Después de todo, tu soledad no era tan sola, alguien está contigo -tan lejos, tan cerca...- a esas horas en que tus cuatro paredes son todo el mundo. Y sus palabras mudas, esas que lees en la pantalla del ordenador, quizás en la del móvil, acallan el estruendo del silencio de la noche, y de fondo escuchas cantar a alguien, no sabes si en Sierpes o Plaza Nueva. Puede que en Floridablanca, puede que en Morvedre...

"Compartir en la noche un momento, compartir en silencio
el deseo de vivir."


Sí, esas horas en que la ciudad duerme son un buen momento para compartir silencios, palabras y desde luego el deseo de vivir. Para recordarte que vivir nunca puede ser una condena, que si un sueño se perdió al doblar una esquina, tras la próxima aparece otro, que si miedos y frustraciones espantan deseos, es mucho peor no temerle a la muerte por carecer de ellos. Que jamás debe llegar el momento en que necesites comprar recuerdos de recuerdos que deseaste que fueran tuyos, recuerdos de lo que nunca viviste, porque siempre existe la posibilidad de diseñar el resto de tu vida.

¿Oyes la canción..?

"Quiero ser un vagabundo más, tapado por estrellas
que alumbran mi ciudad.
(...)
Compartir en la noche un momento, compartir en silencio
el deseo de vivir.
Me da igual cantar en Sierpes que en la Plaza Nueva."


Vivir al fin y al cabo es vagabundear bajo las estrellas de tu ciudad, callejear entre miedos, dudas, sonrisas, amor, alegrías, rabia, dolor... y esperanza. Y cantar. Que nunca nos falte el poeta que canta. Estoy segura de que un buen amigo, el Peletero, nos permitirá apropiarnos en esta ocasión de unos versos suyos:


Cuando el poeta canta es mejor dormir
y soñar,
cuando el poeta canta es mejor callar
y cantar contigo, mujer amada,
mujer asustada.



Y cuando alguien duerme, sueña y canta con la mujer asustada, el miedo se derrite como el hielo.

44 comentarios:

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Y que razón tenía aquel que cantó aquello de "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió".
A veces echamos más de menos todas esas cosas que no nos ocurrieron , pero que hubiesemos deseado que pasaran.
Tendremos que aceptar en un futuro lo que fuimos y consolarnos con que lo que pasó, ocurrió porque tenía que ocurrir, sin posiblidad de poder cambiar de camino. Aunque nos engañemos a nosotros mismos.

Malena dijo...

Maravillosa carta abierta llena de una esperanza que llena toda el alma.

El sielencio, por mucho que lo percibamos, no existe como tal. Ese silencio y esasoledad se rompe de una manera invisible porque siempre hay alguien pensando en nosotros. Acompañandonos cerca o en la distancia pero acompañandonos.

Es saber a ciencia cierta que estamos en el corazón de alguien y que ese alguien vive para darnos amor. Amor de muchas clases.

Cuando nos demos cuenta de que esarealidad existe, no necesitaremos tanto los recuerdos para mantenernos vivos. Estos se irán alejando, dando paso a la verdadera vida. Esa que nos olvidamos de vivir.Esa que está llena de estímulos y que nos impulsa a seguir adelante.

La que nos hace que vayan desapareciendo los miedos, porque los miedos los tenemos todos. Es cuestión de ser más fuerte que ellos.

Lo siento, me he enrollado y más parece un post que un comentario, pero eso es lo que pasa cuando lees algo tan bonito como esta carta abierta.

Millones de besos, mi Dama y mi Caballero Quimera.

Vivianne dijo...

Me tocó el cuore, que bellas palabras y que ciertas, engalanan el sentir y los sentimientos de quien tan solo quiere vivir y recordar, de levantarse y volver a caminar con la ilusión de un nuevo amor!!
Me encanta tu blog!!!

callejerilla dijo...

¿Alguien ha visto dos ángeles por aquí?

Raùl Junquera dijo...

¿Y quièn es el cumpelañero?....

Calle Quimera dijo...

No, Alberto, no hay peor nostalgia que la de los recuerdos de lo no
vivido, sobre todo porque tendemos a idealizarlo, a compararlo con
las realidades negativas que nos rodean y a suspirar en vano por
ello.

No sé si nos engañamos con lo que dices, es muy probable, pero no
hay más cera que la arde, y con esa tenemos que apechugar e
intentar alumbrar el camino. Qué remedio... Yo siempre me consuelo
pensando que lo que no ocurrió pudo ser aún peor.


Un beso, salud...y gracias. :-)

Calle Quimera dijo...

Malena, siempre es un placer leerte, ya lo sabes, pero cuando tus palabras rebosan tanta esperanza, tanta sabiduría y tanto cariño, te puedes imaginar. Eres única, única. Y sabes cuánto nos llegan tus palabras.

Gracias por habernos dedicado todo este tiempo y esfuerzo en tu comentario, y sobre todo por ser como eres y por estar ahí. Un beso enorme, y toda la salud del mundo. Te queremos...

Calle Quimera dijo...

Cualquier ilusión es buena si ayuda a caminar, Vivianne, y todas son necesarias.

Gracias por tu visita, Etinarcadia, mi compañero de blog, y yo te damos la bienvenida a esta calle.

Un beso, y salud.

Calle Quimera dijo...

Sí, Callejerilla, dos ángeles...bajaos de cielo a pedrás... jajajajaja.. Ay...

Un beso enorme, princesita, enooooooorme, y mucha salud.

Calle Quimera dijo...

Raúl, de una chiquilla que callejea por ahí... ;-)

Un besazo, rey, y salud a raudales.

Trini dijo...

Hace unos días, mi hija me pidió que escribiese algo para ella y lo leyese el día de su boda...

Hoy entro aquí y leo esto y me he emocionado hasta las lágrimas (y te juro que mis lágrimas son muy caras)me he metido en el papel quién ha escrito esto y he pensado en mi hija que arrastra un doloroso desencanto y he envidiado el escribir algo tan bello.
Es un texto precioso, lleno de ternura y amor y esperanza.

Esa canción siempre me gustó A mi también me da igual pasear por Sierpes que por Plaza nueva, y a quién no?...

Campanita de BarZaires dijo...

Vuestra calle quimera es el lujo de quién tiene la suerte de pasearla, de escuchar las voces de vuestros escritos. Es un escrito bellisimo, de los que te hacen poner la piel de gallina, de los que hacen que se te ponga un nudito en el cuello cuando los ojos ya están viendo turbio, es precioso, y con frases tan bonitas...como....rasgan la urdimbre del silencio, y todo cuanto habéis expresado aqui, gracias siempre a vosotros por compartir algo tan bonito como esto, que no me canso de leerlo porque a cada pasito descubro algo nuevo...como los pliegues de sonrisas borradas hace tiempo, sólo cuando la sensibilidad se tiene a flor de piel, y el corazón te dicta la mano, se pueden escribir cosas asi.

Os quiero, un millón de besos y gracias siempre por cruzar la calle para venir a verme, no importa la distancia ni el tiempo...lo mismo que Juan Salvador Gaviota, se que siempre estáis ahi.

www.minombre.es/manuelrubiales dijo...

Bueno, veo que vais con templanza y lentitud pero con paso firme, fimísimo y, como siempre, arrastrandonos la piel para erizarla letra a letra.
Vino y besos.

Lena...en algun lugar del mundo dijo...

Llena de esperanzas...con poesia siempre habra esperanza y las lagrimas dejaran de caer...

Alejandro dijo...

Magnífico, Calle Quimera.

Saludos.

manuel-tuccitano dijo...

Juraria que yo escribí algo...ayer...bueno...lo volveré a intentar:
"esas horas en que la ciudad duerme son un buen momento para compartir silencios, palabras y desde luego el deseo de vivir": Me llamó la atención esa sentencia. El silencio tan deseado y no encontrado, aparece en esas horas y que de cosas se te ocurren en el murmucho silencioso de la noche. besos pareja.

Patricia Gold dijo...

Hola a ambos...
Tenemos una amiga en común, y hemos charlado mucho sobre este blog.

Se que ya vine, lo recuerdo.

Leí este post con mucha atención..toca un tema que conozco...
Los silencios..suele ser dolorosos, para mi al menos.
Los relaciono con la soledad, es inevitable...
Pero justamente esa amiga en común, me enseñó que esos silencios son a veces buenos y que realmente no existen...

No hay ser en este mundo que esté completamente solo.
Siempre creí en eso, y lo sigo haciendo.

A veces amigos, los recuerdos hay que guardarlos en un cofrecito, para sacarlos algún día..
Pero no vivir de ellos, ni con ellos...
El pasado ya murió, el mañana no nació, pero el HOY , es un presente, y eso significa "regalo"...

y hablando de regalo..me encantaría poder visitarlos más seguido, pero si no los linkeo los pierdo..:(..soy re-despistada...

y aunque no me conozcan, mi mano está extendida para Uds..

Nuestra amiga es mi bessona, Malena...

Miles de besos...
Patry

Los llevo, si??

Calle Quimera dijo...

Este texto está escrito con verdader cariño, Trini, no sé si tendrá otros méritos pero desde luego sí que lo inspira un sentimiento sincero. Te puedes imaginar lo que significan para nosotros esas lágrimas, no solo por ser tuyas sino también por lo cara que las vendes y por proceder de alguien que escribe como los propios ángeles.

Lo que escribas para tu hija será bellísimo, porque ese talento natural que posees se verá potenciado por el amor que sientes por ella y por ese doloroso desencanto.

Un beso enorme para las dos, paisanita.

Calle Quimera dijo...

El lujo para cualquier calle por la que pases eres tú, Campanita; siempre me admiran el calor y el cariño, la dedicación que pones en cada comentario que dejas. Los leo todos, y eres tan cariñosa , encantadora y amable con todo el mundo... Créeme que se agradece inmensamente la calidez que derramas por donde pasas.

Se te quiere a ti también, linda, un beso muy grande, y salud.

Calle Quimera dijo...

Hoy por hoy llevamos el paso arrastradillo, Manuel Rubiales, pero en cuanto podamos coger carrerilla no nos va a pillar un galgo. Espero... ;-)

Un besote, salud, y gracias por esas palabras tan amables que nos dedicas.

Calle Quimera dijo...

La poesía es una manera de vestir la realidad, Lena, de embellecerla y con ello limar tristezas. O al menos, debiera de serlo.

Besos, y salud.

Calle Quimera dijo...

Gracias por tus palabras y por tu visita, Alejandro. Bienvenido a esta calle siempre que quieras.

Un beso, y salud.

Calle Quimera dijo...

Esas horas de la noche son horas de confidencias, Manuel Tuccitano, de romper silencios, sobre todo esos que nos pesan en el corazón, y lo que suele salir de esos ratos compartidos suele ser bueno para el alma.

besotes, y salud.

Calle Quimera dijo...

Lo primero de todo, bienvenida de nuevo, Patricia, y más aún siendo amiga de ese tesoro que es Malena.

Yo también creo, como vosotras, que los silencios no existen, por lo menos si no queremos que existan. Jamás estamos solos, contamos con nosotros mismos, eso para empezar, y es una buena costumbre escucharse a uno. Pero es que además siempre hay alguien al otro lado de alguna parte dispuesto a romper esos silencios, a oírnos, a hablar con nosotros.. Malenita sabe mucho de eso, ya lo creo que sí.

Y desde luego, no puedo estar más de acuerdo contigo en tu afirmación de que lo único con que contamos es con el HOY, y que ni recuerdos del pasado ni inquietudes por lo porvenir debe enturbiar ese HOY. Sería desperdiciar la vida...

Gracias por acercarte hasta aquí, por el tiempo que nos has dedicado, por enlazarnos y ofrecernos esa mano que aceptamos de todo corazón.

Un beso, Patry, y salud.

Vizconde de Bragelonne dijo...

"Y Mariana

Siempre hay quien quisiera ser distinto,
nadie está conforme con lo que le tocó.
El de edad quisiera ser un niño
y el rapaz se raspa sus pelusas en flor.

Los que tienen nada quieren algo,
los que tienen algo quieren todavía más.
Para pretender el mundo es largo.
Para conformarse se inventado el jamás.

Un señor quisiera ser mujer
y una chica quiere ser señor.
Hasta Dios sueña que es un poder.
Y Mariana quiere ser canción.

La tolerancia es la pasión de los inquisidores.
El buen ladrón quisiera no tener que robar.
Le deben al silencio la voz los ruiseñores.
La eternidad no es más que un truco para continuar.

La libertad sólo es visible para quien la labra
y en lo prohibido brilla, astuta, la tentación.
Nacer a veces mata y ser feliz desgarra.
¿A quién acusaremos cuando triunfe el amor?"
Silvio Rodriguez.

Felicidades a la "cumpleañera" y disculpas por no encontrar un tema más alegre, pero prometo, que sin pretenderlo, es lo que empecé a musitar cuando leí el texto. Quizás por aquello de "para conformarse se ha inventado el jamás".

Definitivamente, sin ningún ánimo de conformismo, no quiero querer vivir, quiero vivir.

Besos abrazos ...y que no falte.

Callejerilla dijo...

Te doy una canción si abro una puerta
y de las sombras sales tú.
Te doy una canción de madrugada,
cuando más quiero tu luz.
Te doy una canción cuando apareces
el misterio del amor.
Y si no lo apareces no me importa:
yo te doy una canción.
Si miro un poco afuera me detengo:
la ciudad se derrumba y yo cantando.
La gente que me odia y que me quiere
no me va a perdonar que me distraiga.
Creen que lo digo todo,
que me juego la vida,
porque no te conocen ni te sienten...

Seguimos con Silvio Rodríguez... De las sombras saliste, Ávalon,... y ahora me cuesta vivir sin tú luz...

El perro andaluz dijo...

Brindo por la persona que inspiró el post y con sus creadores.
¡Salud! por tanta belleza y emoción compartidas.

Enmascarado dijo...

Entre tanto ruido, encontrar un parentesis de silencio para nosotros y escucharnos...aunque a veces nuestros recuerdos nos susurren historias que nos arranquen lágrimas...porque ¿Que seríamos sin nuestros recuerdos?

como dijo el Poeta..esperemos que el Presente sea el bello prefacio de la novela del Porvenir.

Besos y Salud

raizen dijo...

Precioso escrito, muy conmovedor. ¡Excelente! digo yo.

Un abrazo con mucho cariño

prometeo dijo...

bella evocacion de la ciudad, recorrerla con 25 años osn magicos es magica la ciudad siempre tiene un ruido, un sonido, es cracteristic de cada una de ella pasear por rincones bajo geranios en los balcones una fuente de agua se levanta y refesca...un abrazo.

María Narro dijo...

joder, mi niña, leerte es ver tu alma acompañada siempre por tu compi.

estaís lejos, pero estaís muy juntos... estamos.

un beso muy grande a los dos.

Patricia Gold dijo...

Regresé...:)..gracias por tus palabras aquí y sobre todo las de mi espacio.

vine a copiar esa imagen de la cabecera.si me sale genial, sino te pido(siempre que estén de acuerdo claro) si me la envían por mail...
Hay algo que hago siempre en mi blog..si miren en el side bar se ve.

Dejo besos y un feliz fin de semana..
Qué canción hermosaaa!! no me canso de escucharla..

Patry

Carlos dijo...

...que válido es muchas veces llorar por esas primaveras y veranos sepultados.

Lindo regalo y preciosa canción!

Que gusto da leerlos.

SCD dijo...

Pues casi siempre me quedo sin palabras cuando paso por esta calle... al leer el post, iba a citar a Sabina pero el del primer comentario me lo ganó... :-(

Solo me queda recordarles por enesima vez mi profunda admiración por sus letras.

Saludos amigos!!!!!!!

Calle Quimera dijo...

El principio del texto no podía retrotraer a la memoria una canción mucho más alegre, Vizconde.. :-) De todas formas, es una letra preciosa la que traes, y más me gusta aún el mensaje que dejas al final: " no quiero querer vivir, quiero vivir." Con querer vivir no hacemos nada, hay que vivir.

Un beso, y que no falte...

Calle Quimera dijo...

Callejerilla, guapa, qué preciosidad de canción dejas en la calle.... De las sombras salimos las dos, ¿recuerdas?, y pusimos velitas.

un beso enorme, y ya sabes, salud.

Calle Quimera dijo...

La personita que inspiró este post se merece ese brindis, Allan, no te quepa duda. Y toda la felicidad del mundo, de verdad.

Un besazo, salud, y..chin-chin....

Calle Quimera dijo...

Hay veces que aun en medio de la más estruendosa de las barahúndas se nos hacen presentes los silencios para recordarnos esas historias, Enmascarado, lo más nimio las dispara... Pero están ahí para recordarnos quiénes somos, y, si somos listos, para enseñarnos los caminos que no hemos de volver a pisar.

Besos, salud y gracias por esa preciosa frase que nos dejas.

Calle Quimera dijo...

Gracias, Raizen, un beso igualmente cariñoso, y salud.

Calle Quimera dijo...

Cualquier ciudad es bonita para pasear por ella, Prometeo, sobre todo cuando la llevas en el alma, y sobre todo cuando tienes 25 espléndidos y preciosos años.

Gracias por tu visita, bienvenido a esta calle siempre que te apetezca. Un beso, y salud.

Calle Quimera dijo...

No existiría Calle Quimera si mi alma no estuviera acompañada siempre por la de mi compi, María. No hay nada en este espacio por donde no sobrevuele él, aunque a veces no pueda estar más presente de lo que se le ve.

Sí que estamos juntos, princesa... :-) Un besazo, y salud.

Calle Quimera dijo...

Claro que puedes llevarte la foto de la cabecera, Patry, por supuesto. Si tienes algún problema avisa, te la mando enseguida por mail.

Voy a tu casa, a mirar el sidebar.

Besos.

Calle Quimera dijo...

Sí que es válido, Carlos, llorar por las primaveras y los veranos que pasaron al menos alivia el alma, y si uno anda listo, evita perder lo que aún queda por delante.

Un besote, y salud.

Calle Quimera dijo...

Esa canción de Sabina es la primero que se viene a la mente, SCD...

Un besazo, salud, y gracias por ser siempre tan cariñoso con nosotros.